|
|
| Cuasi Ciencia Ficción: MAGLEV |
Por  |
Cuando Julio Verne predijo, en 1863, el nacimiento del fax, los trenes subterráneos y los automóviles sus mejores amigos creyeron que se había vuelto loco. Algo similar podría ocurrirle a alguien que dijera que podemos hacer un Madrid-París en 2 horas sobre un tren que vuela.
Hubo un tiempo en el que el marco en el que se desarrollaba la vida de la gente se circunscribía a las laderas de un valle, al contorno de un oasis, o al territorio que delimitaba dos ríos próximos. En ese tiempo, la población comía lo que criaba la tierra, y su mundo no llegaba más allá de donde le llevaran sus pies (o la montura). Ese tiempo comprende la mayor parte de la Historia de la Humanidad.
La historia del transporte está ligada a los grandes movimientos de la población y a su desarrollo tecnológico. Los primeros raíles fueron construidos a base de hierro fundido. Pero éstos se rompían frecuentemente a causa de la fatiga producida por la presión de las locomotoras. Posteriormente fueron sustituidos por las vías de hierro forjado, y más modernamente, en 1857, por los raíles de acero. La primera locomotora diésel fue construida en Suiza en 1912. La primera locomotora diésel-eléctrica fue experimentada en 1913 en Suecia, y entró en funcionamiento en 1924 en Estados Unidos. El primer tren de gran velocidad es el "tren-bala" japonés, que empezó a funcionar entre Tokyo y Osaka en 1964. Pero sus 209 km/h de velocidad punta no podían competir con el TGV francés, que en mayo de 1990 alcanzó los 515 km/h. Los trenes magnéticos, o de levitación (llamados "maglev"), iniciaron su andadura comercial en Birmingham en 1984, al unir esta ciudad con su aeropuerto.
Los Maglev corren a 550 kilómetros por hora, levitando a varios centímetros de la vía. Su secreto: imanes superconductores en la parte externa del piso, los que crean un campo magnético que repele al rail. Este sistema está en estudio en Alemania y Japón desde la década del 70 y ya casi listo, promete superar a los trenes de alta velocidad europeos.
la VÍA ES EL MOTOR A diferencia de los trenes comunes, donde la potencia está en la locomotora, en el MagLev parte del motor está en las guías. Los imanes de a bordo se encargan de que levite y se mueva. En las guías hay bobinados que repelen a los imanes del tren; regulando la potencia eléctrica que se les envía, se puede dar más energía a un tramo en pendiente o controlar la velocidad desde un puesto de mando central.
El MLX japonés usa frenos aerodinámicos formados por grandes secciones de la carrocería que se levantan impulsadas por un sistema hidráulico, similar a los usados en algunos aviones. El prototipo japonés tiene 3 vagones de entre 30 y 41 asientos cada uno. Con una cabecera aerodinámica y otra achatada para probar cual se mueve mejor a alta velocidad. Este tren empieza a "flotar" sobre los railes hasta alcanzar unos 100 kilómetros por hora, hasta ese momento es movido por un sistema de ruedas.
¿CÓMO LEVÍTAN?:
El sistema alemán tiene un monorrail y los imanes propulsores lo rodean. El avance se logra al cambiar rápidamente el sentido de los polos magnéticos de los imanes. Como los polos de igual nombre se repelen y los de distinto nombre se atraen, esto produce un empuje en una sola dirección. |
Parece que piensa usted que nuestro trabajo no es un beneficio para el público.
los replicantes son como cualquier otra máquina; Pueden ser un beneficio o un peligro.
Si son un beneficio no es asunto mío. |
|
|
|