Este quizás haya sido el personaje de Marvel que más veces se ha llevado a la pequeña pantalla. Primero fue una serie televisiva a finales de los años 70, y luego tres telefims producidos en los 80 y 90, protagonizados por Bill Bisby y Lou Ferrigno. En todos los casos se produjo mucho más énfasis en el superhéroe y sus aventuras pasando por alto el gran contenido argumental y dramático del cómic, y debido a las limitaciones de producción tampoco se reflejó la estética que tan personalmente caracteriza este personaje.
El elenco de Hulk resulta impecable, desde el director taiwanés Ang Lee (autor de películas tan prestigiosas como La tormenta de hielo, Sentido y sensibilidad o Tigre y Dragón) hasta el guionista James Schamus, pasando por el experimentado productor ejecutivo y supervisor general Stan Lee (creador original del comic junto a Jack Kirby en 1962), pasando por la animación totalmente digital de la masa verde a cargo de Industrial Light & Magic, y el diseño de producción corresponde a Rick Heinrichs, el responsable de la estética de casi todas las películas de Tim Burton.
La elección de Ang Lee como director se antojaba un tanto arriesgada, dada la sensibilidad y delicadeza de sus anteriores proyectos, y más cuando las adaptaciones hasta ahora vistas de cómics no pasaban de ser meros entretenimientos. El resultado ha sido un mezcla de todo ello muy acertada, que hace de Hulk un superhéroe muy distinto y sin embargo muy fiel al cómic (salvo algunas licencias, como es lógico, que espero no ofenda a los fanáticos). No es una película frenética, mas bien pausada, que no lenta y que en ningún momento sus más de dos horas de duración la hacen larga o espesa.
En cuanto a la estética no hay nada reprochable, muy al contrario, Hulk es la mole y masa de músculos verde que todos recordábamos y que impecablemente se ve reflejado en todas las escenas, con una transición perfecta del hombre al superhombre. Visualmente es mas que correcto. De todas las películas de superhéroes de Marvel es la que más profundiza en la personalidad y sentimientos del personaje, mostrándole con sus miedos, sus angustias. Aún así habría dado para mucho más y habría sido de agradecer que ahondara más en este aspecto, como en la tormentosa relación entre Bruce y su padre David, para el cual Bruce más que un hijo es uno de sus experimentos genéticos y lo considera como una "propiedad". Sin embargo esta carencia se suple con las formas y el buen hacer. La puesta en escena te hace creer que estás dentro de un cómic en muchas ocasiones, aunque bajo mi punto de vista se abusa un poco de este efecto, que acaba mareando.
A pesar de ser una superproducción al más puro estilo hollywoodiense, está muy por encima de otras recientemente estrenadas, como Daredevil (puaj) o X-Men, y quizás sea debido a que es la primera que se centra más en la persona que en el personaje, es decir, importa más Bruce Banner que Hulk.
En cuanto a los actores, el desconocido Eric Bana como Hulk, consigue plasmar perfectamente el carácter de su personaje, reservado, tímido, frío y distante y la preciosa Jennifer Connelly (impecable) como Betty Bross le da a su personaje la dulzura capaz de aplacar los ataques de ira de Bruce. El personaje de David, el padre de Bruce, está encarnado por Nick Nolte al cual su papel de científico loco le va como anillo al dedo. Hulk es completamente digital y quizás mucho más expresivo que el del cómic y de alguna manera representa lo que a muchos nos gustaría hacer a menudo: dejarnos llevar por nuestras iras y pasiones. Y como detalle curioso podemos ver durante unos breves segundos a Lou Ferrigno (el famoso Hulk de la serie televisiva) vestido de policía.
El resultado es una película conmovedora, con personajes creíbles y humanos, muy entretenida y de un buen gusto y saber hacer poco visto en este tipo de megaproducciones. El ritmo va creciendo paulatinamente, centrándose en angustias y miedos reales, como la intolerancia, el miedo a lo desconocido, hijos pagando pecados de sus padres... Lo peor quizás sea el final, un poco flojo y preparado para sucesivas secuelas (ojalá!).