AURORA BITZINE - Julio 2003 - nº 12  
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CAMISETAS AURORA Número 12, Julio de 2003
 
 
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Mitos y Leyendas: No Coquetees con la Hija de Thor
Por Manuel Burón
La segunda esposa de Thor se llamo Sif. Con ella tuvo dos hijos, el primero, un varón se llamo Lorride y la segunda, una hembra se llamo Thrud. Thrud tenia los atributos físicos de una giganta, pero la belleza exquisita de una diosa.

Al ser tan bella, pronto no le faltaron pretendientes, entre ellos un agudo enano llamado Alvis. Alvis tenia fama de ser muy sabio e inteligente, y estar dotado de una gran elocuencia. Los enanos no pueden soportar la luz del Sol, ya que esta les convierte inmediatamente en piedra. Así pues, Alvis solo podía cortejar a Thrud por la noche. Esto fue una gran ventaja para el, ya que Thor solía esta profundamente dormido cuando Alvis visitaba a su hija.

Alvis y Thrud estaban muy enamorados, y al final este se decidió a pedir la en matrimonio, aún sabiendo que a su padre no le iba a gustar. Ella acepto de buen grado, pero esa misma noche Thor regresó temprano a casa, encontrado a los dos amándose con pasión. Thor despreciaba terriblemente a Alvis por ser deforme y contrahecho, por lo que le consideraba indigno de la mano de su hija, y esto se lo hizo saber al enano. Este invocó su gran sabiduría como contra partida.

Thor monto en cólera y retó a Alvis a demostrar su inteligencia para así ser digno de la mano de su hija. El dios del trueno estuvo haciéndole preguntas en todos los idiomas existentes. Le pregunto sobre los nombres de las estrellas, de los animales y de todas las cosas que se le ocurrió. Le interrogó también sobre el origen de las razas y Alvis pudo contestarle correctamente. En estas tareas se entretuvieron toda la noche.

Cuando por fin Thor dijo no tener mas preguntas, Alvis y Thrud se alegraron mucho, se cogieron de la mano y se dispusieron a irse juntos. A todo esto el Sol empezó a aparecer en el horizonte y pronto los primeros rayos tocaron la piel del enano convirtiéndole en piedra. Tan ilusionado estaba contestando las preguntas de Thor que había subestimado la astucia y la ira de Thor, que adrede le había entretenido hasta el alba. Esto sirvió de ejemplo para todo aquel que quisiese coquetear con la bella hija de Thor y Sif.
 
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