AURORA BITZINE - Mayo 2003 - nº 10  
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CAMISETAS AURORA Número 10, Mayo de 2003
 
 
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Mitos y Leyendas: Las Borracheras de Odin
Por Manuel Burón
Poco después de la derrota de Ymir y de que Odín y sus hermanos crearan el mundo a partir del cadáver del gigante, pero aún antes de la creación del hombre. Odín le hizo una visita a Mymyr, el guardián del pozo de la sabiduría. Se suponía que con las aguas del pozo se podía conocer el futuro.

Odín se acercó a Mymyr y le pidió que le dejara beber de esta maravillosa agua, sabedor de que para lograr situarse como rey de los dioses necesitaría del mágico conocimiento que el pozo proporcionaba. Mymyr accedió a los deseos de Odín, pero con la condición de que se arrancase un ojo y lo dejase caer en el pozo. Odín la cumplió con presteza, y sacándoselo y lo arrojó al fondo del pozo. Allí podía verse flotando, pálido y brillante a la vez, y se convirtió en la Luna.

Al beber el agua del pozo, Odín consiguió la sabiduría que tanto anhelaba. Al regresar del pozo le arrancó una rama al árbol Yggdrasil y a partir de ella hizo su lanza Gungnir. No pasó mucho tiempo hasta que Odín se percatara del precio que la sabiduría hace pagar a los que la poseen. Podía ver con claridad la naturaleza transitoria del universo e incluso el destino trágico de los dioses cuando llegara el Ragnarok. Se dio cuenta, de que nada era permanente, de que todo acabaría por perecer. El peso de su sabiduría hizo que su normalmente alegre semblante se entristeciera; a partir de entonces sería el de alguien que ha visto su propio sino. Ésta era la razón por la que Odín sólo bebía aguamiel y cerveza, y no comía nunca. Dado que el destino del universo estaba claro para él, Odín necesitaba de un gran consuelo, y de ahí su dieta estricta de bebidas alcohólicas.
 
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