Esta estrella, poco más caliente y brillante que nuestro Sol. Según New Scientist, esta estrella está en la constelación de Géminis lo que le da el nombre astronómico de 37 Gem.
Maggie hizo una lista para el Terrestial Planet Finder (TPF), proyecto de telescopio espacial que buscará planetas habitables después de diez años de su lanzamiento.
En el proyecto anterior "Búsqueda Orientada para Seti I", un catálogo de sistemas estelares habitables cercanos identifica 17.129 con potencial suficiente para la habitabilidad de vida compleja.
La cuantía de metales pesados en la formación de la estrella y la edad es un importante factor para Maggie, las estrellas jóvenes tienen altas rotaciones, y emiten rayos-x suaves, así que no han producido energía para producir metales.
Nuestro Sol, está considerado como una típica enana G2V y tiene una edad aproximada de 4.500 millones de años, las estrellas "G" se caracterizan por líneas metálicas e hidrógeno débil, dados los millones de años necesarios para la evolución de la vida en la Tierra, la 37 Gem es una enana G0V.
El trabajo de Turnbull y Tarter constituye todo un reto, dado el gran número de estrellas a considerar además de la dificultad para definir las condiciones necesarias para la habitabilidad. Según su artículo del Astrophysical Journal: "A pesar del amplio conjunto de datos utilizados para compilar este catálogo, este ejercicio nos a forzado a admitir que estamos definiendo habitabilidad desde una posición de considerable ignorancia".
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