Un mago de Terramar de Ursula K. Le Guin, es la primera novela dentro del universo de Terramar, escrita en 1968, una época en la que la fantasía tendía a imitar los patrones que Tolkien definió en su "reciente" obra "El Señor de los Anillos", que aún hoy es el gran referente de la fantasía mundial, y aún así, lo mejor que se puede decir de ella, es que no se parece en nada a la gran obra de Tolkien. Si, se trata de un cuento de fantasía, con un universo especialmente diseñado para que estas historias de magos y dragones sean creíbles, pero Le Guin consigue alejarse de las convenciones del género creadas una década antes por Tolkien, aparte de desarrollar un poco menos las descripciones, cuestión que se agradece muchísimo en el ritmo de la lectura.
Un Mago de Terramar cuenta la historia de un joven aprendiz de mago que tiene que luchar contra su propios miedos y fantasmas, debido a ello el tono es mucho más sombrío y adulto de que llega a ser la obra de Tolkien, y el desarrollo del personaje principal es notablemente diferente a lo que uno suele encontrar en la fantasía épica convencional, en la que suele haber un enemigo externo al que derrotar, el que provoca todos los males y que es necesaria la unión de varios compañeros para vencerlo y devolver la paz al mundo, mientras que en esta novela, Ursula nos habla del poder, su coste y la responsabilidad de usarlo correctamente, para terminar presentándonos un enemigo proveniente del interior del protagonista. Todo el mal, toda la amenaza existente proviene, en el fondo del propio poder y de los pecados que ha cometido nuestro protagonista llevado por la inexperiencia y el ansia de destacar.
Evidentemente, hay magia, seres malignos y dragones, pero realmente todo ello no es más que una envoltura, que esconde una historia mucho más interesante en la que nos muestra el conflicto interno del protagonista, y por eso todos los eventos fantásticos son narrados de una manera superficial, como meras anécdotas dentro de la historia, sin apenas recrearse en ellas, sin la espectacularidad habitual en los libros de Fantasía. Lo realmente importante en la historia, es mucho más realista que el escenario donde ocurre, puesto que se trata de las motivaciones y anhelos de los personajes, y esas motivaciones son las mismas que podríamos tener cualquiera de nosotros, y el resto, los hechizos, los dragones y otras características de las historias de fantasía, son simplemente una ambientación atractiva.
Por todo ello, y como había comentado antes, no se trata de un libro en el que se describan los detalles más allá de lo imprescindible, y da mucha más importancia al desarrollo interno de los personajes, en este caso, de Gavilán, nuestro protagonista, de su lucha interna, sus deseos y sus miedos. Esto hace que, aunque se trate de un mundo inventado, tengas la sensación de que todo lo que estas leyendo pudiera ser real, que si existiera la magia esas situación serian el pan nuestro de cada día, que las impetuosas acciones del joven Gavilán serian las mismas que hubieras hecho tú (o un conocido) en el caso de estar en su lugar, por ello, las duras lecciones sobre el miedo y el poder, esos conocimientos, sobre todo el que adquiere al final del libro, iluminan tanto al personaje como al lector.
Todo eso, hace que el libro tenga un ritmo más pausado de lo que cabe esperar en un libro de fantasía, ya que en la creación de balsas y los viajes de una isla a otra, en los que la autora aprovecha para mostrarnos las reflexiones de Gavilán y su miedo a esas sombra que el mismo ha creado, requieren un ritmo más tranquilo para transmitir las sensaciones correctamente, que los momentos de acción pura y dura, en los que el ritmo debe ser, al menos, un punto más intenso. De hecho, su único punto flojo estriba en esos momentos de acción que únicamente se localizan en el inicio y el final del libro, durante el viaje se echa en falta algo más emocionante que una conversación con un dragón o una huida constante.
Aún así Ursula K. Le Guin consigue, gracias también a un lenguaje práctico y directo, una maravillosa novela que se ha convertido en un clásico por derecho propio. Quizás no sea tan relevante como El Señor de los Anillos o tan conocido como alguna de las posteriores imitaciones, pero sí se trata de una obra de leguaje e intenciones propias, que debe ser leída y justificada por si misma sin atender a nada más… Un mago de Terramar se merece, sin lugar a dudas, un puesto de honor en los rangos de la fantasía.
Titulo: Un Mago de Terramar.
Titulo original: A Wizard of Earthsea
Serie/colección: Historias de Terramar. Obra Completa /1
Autor: Ursula K. Le Guin
Traducción: Matilde Horne
Edición: Minotauro
ISBN -10: 84-450-7621-3
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