Mike Mignola diseñó una primitiva versión del personaje que le catapultaría a la fama internacional sin proponérselo. Corría el año 1991 cuando realizó una ilustración para una convención de comics. Al terminar aquel horrendo y retorcido engendro del demonio que surgió de sus lápices se le ocurrió añadir unas letras al enorme cinturón que exhibía aquella aberración y, a modo de consigna o quizás denominación, acabó escribiendo: “Hellboy”.
En 1993, tras realizar una suntuosa adaptación al cómic del film “Bram Stoker´s Drácula” (dirigido por Francis Ford Coppola), logró captar la atención de autores de la talla de Arthur Adams y John Byrne que le ofrecieron formar parte en un ambicioso proyecto: el sello Legend para Dark Horse, que habían creado junto a Frank Miller.
Para participar, Mignola debía aportar un nuevo personaje original y las ruedecillas de su cerebro comenzaron a funcionar. Durante años su gusto por lo fantasmagórico se había visto reflejado en su obra pero, muy a su pesar, no había podido utilizar todo su potencial en ese género ya que “no estaba de moda” según las grandes editoriales como Marvel (donde empezó su carrera) o DC Cómics. Curiosamente uno de sus mejores trabajos durante ese período fue una historia sobre Batman enmarcada en la época victoriana: Gotham by GasLight. En ella, un novato hombre-murciélago se enfrentaba a un sanguinario asesino en serie (que haría historia firmando misivas “desde el infierno”). Mignola pudo dar rienda suelta a su estilo y crear una Gotham de principios de siglo irreal, tenebrosa y nunca vista. Todo un acierto visual.
Según comenta el autor: “Hellboy es una recopilación de mis obsesiones temáticas y visuales, desde Lovercraft, Jack Kirby o las viejas películas de terror de la Universal”. Se trata de una obra pulp en el más amplio y complejo sentido del género, en la que se entremezclan demonios ancestrales, viejas leyendas europeas, nazis ligados a lo oculto, científicos perversos, siniestros personajes históricos, organizaciones ultra-secretas, apoteósicos enfrentamientos, folklore universal, terror lovercraftiano y angustias góticas, todo presentado de forma que el diseño y la fuerza del trazo de Mignola se superpone a la propia historia solidificando la caracterización de los personajes.
Hellboy cuenta los avatares de un misterioso personaje surgido en un fallido experimento realizado por los nazis al final de la Segunda Guerra Mundial con intención de incorporar a las fuerzas del Eje un poder demoníaco procedente de un lugar mucho peor que el Averno. La operación fracasó, o casi. “Algo” cruzó desde el otro lado, pero no lo que se esperaba: solo un chico, eso si, un chico del Infierno con cuernos, cola y una desproporcionada mano de piedra.
Adoptado por el científico aliado que lo encontró, con los años se convirtió en el único detective de lo paranormal que nunca a investigando nada. Hellboy tiene más de 50 años, pero actúa como un jovenzuelo veleidoso, impulsivo e irresponsable. No es un héroe por definición. No se toma en serio a si mismo y su forma de solucionar las cosas se basa en utilizar su pétrea mano demoníaca para machacar los problemas a diestro y siniestro. Básicamente es lo que un fontanero seria a un ingeniero técnico para arreglar un desagüe: más práctico, más directo, más sencillo.
Hellboy ha sido publicado siempre en España por Norma Editorial, en formatos prestigio y tomos en tapa blanda. Únicamente se llegó a publicar en grapa la primera miniserie “Semilla de Destrucción” a principios de 1995. A mediados de 2004 se reeditaron todos los números impresos hasta la fecha en tomos de tapa dura siguiendo la estela de las nuevas ediciones publicadas en USA, con diseño de cubierta a propósito del estreno de la película. Estas ediciones a un precio único común de 18 euros (independientemente del número de páginas de cada tomo) recopila todo el material dibujado por Mignola.
Hellboy: Semilla de Destrucción [128 págs]
Recopila la miniserie de 4 números publicada en USA en 1994 con la primera historia del personaje. El tomo se completa con dos historias cortas publicadas en USA a modo de promoción (una para la convención de San Diego de 1993 y otra para la revista Comic Buyer's Guide en 1994) y una galería de ilustraciones con Simon Bisley, Frank Miller, Arthur Adams, Mike Allred entre otros. Tambien bocetos inéditos con la evolución gráfica del personaje desde su concepción.
Hellboy: Despierta al Demonio [144 págs]
Recopila la miniserie USA de 5 números Wake the Devil de 1996 e incluye una historieta inédita a modo de epílogo, otra de Alan Moore y una galería de ilustraciones por P. Craig Russell, Bruce Timm, Dave Cooper, Jay Stephens y Olivier Vatine.
Hellboy: El Ataúd Encadenado y otras historias [176 págs]
Incluye varias historias de extensión media que en USA fueron publicadas en Dark Horse Presents o como especiales/miniseries entre 1994 y 1997. Incluye: "Los Lobos de San Augusto" (1994), "Casi un Coloso" (1997), "El Cadáver" (1996), "Zapatos de Hierro" (1996), "El Ataúd Encadenado" (1995), "Baba Yaga" y "Navidades Subterráneas" (1997). El tomo se completa con una introducción de P. Craig Russell y una galería de ilustraciones de Kevin Nowlan, Duncan Fregedo, Dave Jonson, Matt Smith, Thierry Robin y B.C. Boyer. La mayoría de las historias incluyen un breve texto a modo de presentación del propio Mignola.
Hellboy: La Mano Derecha del Destino [144 págs]
Recopila la miniserie editada en 1999 además de multitud de historias cortas publicadas en diversos especiales como “La Caja del Mal”.
Hellboy: el Gusano Vencedor [144 págs]
Recopila la miniserie de 2001 más un epílogo de varias páginas y una sección de bocetos.
Hellboy: El Tercer Deseo / El Asombroso Cabeza de Tornillo [96 págs]
Este tomo incluye la miniserie USA “El Tercer Deseo” de 2002 y el especial “The Amazing Screw On Head”, un número único que no tiene ninguna relación con Hellboy, aparte de estar realizado por Mignola. De hecho, se trata de una historia totalmente distinta ambientada en la América victoriana que ganó el Premio Eisner 2003 al mejor cómic de humor.
Hellboy ha sido ganador de varios premios Eisner: a la Mejor Serie Limitada en 2002 por “Gusano Vencedor”; en 1998 al Mejor Guionista/Dibujante por “Casi un Coloso”; en 1997 del Premio al Mejor guionista/dibujante-Drama por “Despierta al Demonio”; y en 1995 del Premio a la Mejor Novela Gráfica de Material Previamente Publicado por “Semilla de Destrucción”.
Mignola ha tenido una relación intermitente con la industria del cine. Suyos son los diseños de “Atlantis el Imperio Perdido” (de Disney) y parte de los de “Blade II”. Ha realizado adaptaciones de películas a formato cómic y novelas gráficas basadas en franquicias de éxito (como la sugestiva Aliens: Salvación por ejemplo). Esta relación facilitó su intima participación en el proyecto de llevar su criatura roja al celuloide.
El éxito de la primera película propició la gestación de dos películas animadas de Hellboy para su emisión en Cartoon Network. “Sword Of Storm” se estrenó en octubre de 2006, resultando una confusa y algo aburrida revisión de la mitología japonesa de fantasmas. “Blood and Iron” llegó en 2007 siendo muchísimo más satisfactoria que su predecesora, a destacar sus excelentes flashbacks en sentido contrario de la acción. Tambien se ha lanzado en 2008 un nuevo videojuego bastante más fiel al material original, no especialmente relevante en el panorama consolero actual quizás pero mucho más curioso que la aberración editada en 2002 para PC.
El primer film de Del Toro fue una cariñosa recreación que captó la esencia de la historia original extrapolándola con gran acierto y precisión milimétrica al formato panorámico de la gran pantalla. La actuación/caracterización del Ron Perlman (el hombre-monstruo del cine por excelencia) fue impagable y llevó a Hellboy a convertirse en una de las mejores adaptaciones de un cómic realizadas en Hollywood. Sin embargo, en la segunda parte que nos llegó este verano a los cines y ahora al DVD, se ha perdido prácticamente todo el carisma de los personajes, convirtiéndolos en meras burdas parodias de vistosos colorines. HellBoy 2 El Ejercito Dorado, adolece de multitud de lacras que minan brutalmente los exiguos logros que atesora. Es sin duda el efecto “Star Wars” ya que, al igual que George Lucas desvirtuó hasta limites insospechadísimos su saga galáctica con la descontrolada intromisión de muñecajos digitales hasta la nausea, Del Toro sucumbe a su propia megalomanía, transformando su película en un potpurrí de marionetas y CGI, de las cuales sobran dos tercios al menos. Así mismo la anterior plasmación genial de las personalidades de los protagonistas desaparece por completo, evacuando sus personalidades por el inodoro y diluyendo su roles hasta hacerlos irreconocibles. Ni que decir tiene que, hasta el prometedor villano, se queda en agua de borrajas en manos de un guión infumable. El destino final del trío protagonista es tan estúpidamente ridículo que no da ni risa floja, sino verdadera lástima evaluando las grandes oportunidades argumentales perdidas. Esperemos que la fría recepcion del público que ha obtenido esta secuela en las salas de cine haga recapacitar al director/guionista para que se replantee este despiporre de fantasía clónica que se ha montado.
Por lo pronto, Mignola parece que ha colgado los lápices de dibujar, aunque siga escribiendo guiones para “Hellboy” o “BRPD” (serie paralela que cuenta las aventuras del resto de integrantes del grupo de Investigación y Defensa Paranormal) realizados por otros artistas gráficos. Actualmente el creador de malhumorado demonio está centrado en supervisar y participar en las adaptaciones de su personaje a distintos medios (es decir lo que comúnmente se denomina “vivir de las rentas”), por lo que fácilmente pueden llegar a pasar años antes de que complete suficiente material para publicar un nuevo tomo dibujado por él. Material que esperaremos ansiosos.
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