Han sido necesarios casi veinte años, desde que se publicara por primera vez A punta de espada, para que La Ribera y La Colina vuelvan a ser el centro de una novela de Ellen Kushner y continúen las aventuras en un mundo donde la espada marca las pautas de gobierno y moralidad.
En esta ocasión la protagonista es Katherine, una humilde joven sobrina del duque de Tremontaine. Su tío, conocido como el “Duque Loco” por sus numerosas excentricidades, promete acabar las disputas con la familia de Katherine poniendo como condición llevársela a la ciudad. Una vez allí, le enseñará el arte de la esgrima manteniéndola alejada de la alta sociedad, yendo totalmente en contra de las esperanzas y deseos de ella. Su aislamiento provocará que se aferre a su instrucción y a las novelas de aventuras protagonizadas por espadachines.
Poco a poco, tras duros entrenamientos y algún que otro combate, logrará hacerse respetar y entender las motivaciones de su tío hacia ella. Valiéndose de todo lo aprendido, Katherine luchará contra las injusticias de la sociedad fomentadas por los nobles y sus leyes. Esto, junto a su condición de espadachín, atraerá numerosos problemas que tendrá que solventar con astucia y mucha sangre fría. Durante sus aventuras conocerá a personajes que ya vimos en la anterior novela, como Lord Ferris y el odio que alberga a todo lo que supone el titulo Tremontaine; conocerá nuevos personajes como Marcus, el ayudante personal de su tío. Este último se convertirá en su mejor aliado durante sus periplos por toda la ciudad.
El privilegio de la espada nos muestra aventuras de capa y espada del mismo estilo que El capitán Alatriste o Los tres mosqueteros. Ellen Kushner ha evolucionado en estos años y la publicación de otras dos novelas hace que se note su experiencia al retomar la historia de su primer libro. Realiza un cambio notable en el desarrollo del argumento. No intenta abarcar diferentes tramas ni abarcar excesivos puntos de vista. Se ciñe a unos pocos personajes, sin salirse de la idea principal y lograr una narración más comprensible y sencilla. También relega el tema político para adentrarse en una orientación más costumbrista donde, unas normas no escritas pero conocidas por todos los residentes de la ciudad, juegan un gran papel y doblegan a las personas contra su voluntad sin importar la clase social.
Un punto muy grato es la evolución de nuestra protagonista y sus dudas de juventud mientras se adentra en la vida adulta. Para aquellas personas que hayan leído la novela anterior reconocerán unos personajes más maduros y con personalidades totalmente formadas. Para los que no leyeran la anterior obra comentar que, El privilegio de la espada, se puede leer de forma independiente sin que la historia pierda consistencia en ningún momento. Mantiene una gran elegancia en su narración y un lenguaje propio de la época que intenta emular. La tensión y el misterio se mueven durante toda la obra hasta un desenlace sorprendente. Cabe decir que, como ya sucediera con la anterior, los duelos a espada quedan relegados a un segundo plano volviéndose casi inexistentes pese a tratarse de una obra donde deberían ser mucho más comunes y decisivos para el argumento.
En definitiva, una buena novela que hace pasar un rato lleno de aventuras, intrigas, secretos y traiciones.
Título: El privilegio de la espada
Título original: The Privilege of the Sword
Serie/colección: Bibliópolis Fantástica 50
Autora: Ellen Kushner
Traductor: Manuel de los Reyes
Portada: Alejandro Terán
Edición: Bibliópolis
ISBN: 84-96173-64-X
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