Hace mucho tiempo, más o menos entre finales de los 70 y principios de los 80, en un país muy muy lejano, una compañía japonesa llamada Takara comenzó la producción de unos juguetes que podían exhibir dos formas, según cómo se dispusieran sus piezas móviles: una de robot humanoide y otra característica de cada modelo. Conocidos como Diaclones, estos muñecos invadieron los mercados de Japón y Norteamérica. En 1982 la compañía juguetera Hasbro y Producciones Marvel adquirieron los derechos de los diseños de las figuras para concebir una serie propia que marcaría un hito durante esa tumultuosa década ochentera.
Las dos empresas crearon un detallado universo complejo y sugestivo que estaba llamado a cautivar a los jóvenes en masa. En 1984 hizo su debut la serie de animación “TransFormers” una producción estadounidense-japonesa-canadiense, que fue un éxito y puso en marcha una cadena comercial que aún sigue creciendo en la actualidad.
En la “Generación Uno” (como se denominó a posteriori a la serie original para diferenciarla de las incontables que vinieron a continuación), los líderes fueron, los ahora icónicos, Optimus Prime (Autobots) y Megatron (Decepticons). Contó con casi un centenar de capítulos y una película de animación (en la que participó el legendario Orson Wells como doblador) entre 1984 y 1987.
El argumento giraba en torno a una civilización de maquinas inteligentes procedentes del planeta Cybertron diseñados con la habilidad de cambiar de forma para resultar más prácticos. Enzarzados en una constante guerra civil que amenazaba con extinguir todos los recursos energéticos del planeta, ambas facciones intentaron localizar en el espacio profundo pastos más verdes. En el transcurso de una batalla estelar, dos naves, una de cada bando, cayeron sumamente dañadas en la Tierra, donde permanecieron sepultadas con sus tripulaciones en “stand by” durantes cientos de años. Hasta que despertaron… continuando su devastadora guerra en nuestro planeta. Para pasar desapercibidos entre los humanos, optaron por adaptar su segunda forma a diseños terrestres (automóviles, aviones, armas). El resto como suele decirse, es historia.
Tras el éxito de la serie principal, muchas más fueron realizadas, hasta el punto en que si se sumasen los episodios de todas, se llegaría fácilmente a cifras cercanas al medio millar. Destacan: Headmasters (1987-1988) 35 episodios, Masterforce (1988-1989) 42 episodios, Generation 2 (1993-1995), Beast Wars (1996-1999) 52 episodios, Beast Machines (1999-2000) 26 episodios o Cybertron (2005-2006) 52 episodios, aunque la lista completa es bastante más densa.
Volviendo a 1984, Marvel comenzaría a publicar cómics de TransFormers para fomentar las ventas de la línea de juguetes de Hasbro. Inicialmente planificada como una serie limitada de cuatro números, su éxito arrollador convirtió a TransFormers en una serie regular. En esta “Generación Uno” (1984-1991) se mostró a los robots integrados en el universo Marvel estándar, incluyendo apariciones de personajes como Nick Furia o superhéroes como SpiderMan. Aunque seria por poco tiempo, ya que una vez demostrada su valía comercial, se apartó de dicho universo para integrar uno compartido exclusivamente por otra popular franquicia de juguetes en viñetas: los G.I. Joe.
Gran variedad de guionistas y dibujantes llegaron a trabajar en la colección (y no precisamente de lo mejor podría añadirse). Los más reconocidos fueron Bob Budiansky y Simon Furman como guionistas y Andrew Wildman, Geoff Senior, José Delbo y Don Perlin como dibujantes.
En 1991 Marvel decidió cancelar la serie debido a las bajas ventas y Simon Furman, guionista-mercenario por aquel entonces, se vio obligado a terminarla de una forma repentina, de ahí que el último número tenga un final bastante abrupto.
Los TransFormers compartirían también cabecera de miniserie con sus colegas militares de plástico. En 1986 apareció “G.I. Joe and the TransFormers”, 4 números escritos por Larry Hama y dibujados por Herb Trimpe. La historia debía relacionar las tramas de las series mensuales de ambos títulos, pero mientras que tenía coherencia con Transformers, no fue ni de lejos así con G.I. Joe.
Otras colecciones/mini-series de relevancia fueron:
TransFormers: Headmasters (1987-1988) Serie limitada de 4 números que introduciría nuevos personajes a la serie mensual. Un grupo de Autobots liderados por Fortress Maximus huyen de Cybertron en busca de paz pero son perseguidos por un grupo de Decepticons liderados por Scorponok. A groso modo solo matizar que todos “pierden la cabeza” a las primeras de cambio.
TransFormers: the Movie (1986) Adaptación de la (fallida) película de animación del mismo año. Algunos sucesos son diferentes a los vistos en la película debido a que está basada en el guión original y no en su versión final. Entre ellos, el diseño de la Matriz y la muerte de Ultra Magnus, que resultaron ideas rechazadas para la película.
TransFormers Universe (1986) Serie limitada de 4 números al estilo de Marvel Universe. Constaba de fichas-guía de los Autobots y Decepticons aparecidos en los cómics, en las que se describían sus personalidades, habilidades y debilidades. La serie original contuvo 130 perfiles, y abarcó casi todos los personajes oficiales que aparecieron entre 1984 y 1986. Se planeó una segunda serie con actualizaciones sobre los nuevos personajes para el verano de 1988, pero desafortunadamente nunca se publicó. Eventualmente se publicaron 72 de esos perfiles de los personajes aparecidos entre 1987 y 1988, dentro de la serie regular a partir del número 47 para rellenar espacio.
TransFormers: Generation Dos (1993-1994) Hasbro intentó reavivar el éxito en 1992 con una nueva línea de juguetes Generation 2 (o G2) y Marvel se encargó de crear los cómics. Megatron reaparece reconstruido y mejorado por Cobra para volver a liderar a los Decepticons y acabar con Optimus Prime. Sin embargo, aparece una nueva generación de TransFormers que quiere destruir al resto. Los Decepticons deberán unir fuerzas con los Autobots para sobrevivir. TransFormers G2 cambió el concepto de los cómics originales añadiendo un toque de belicismo apocalíptico. Hasta los Autobots eran retratados como violentas máquinas de destrucción sin remordimientos. En cada número morían personajes de relevancia a tutiplen y, al final de la serie, la Tierra quedaba prácticamente hecha unos zorros. La serie constó de 12 números, esperando realizar más si las ventas eran altas, pero no fue el caso. El número final quedó abierto y su guionista Simon Furman continuó la historia con una fanfiction titulada TransFormers: Alignment publicado en la convención TransForce del 2002. Hoy en día sigue considerándose como una de las mejores colecciones sobre TransFormers publicada y algunas de sus ideas fueron recicladas en la posterior serie de animación 3D Beast Wars.
En España se publicó toda la serie de cómic de TransFormers G1. Cada número español constaba de 2 números USA hasta el número 11 donde se sustituyó el segundo número por una serie de relleno, en este caso ROM El Caballero Galáctico (uff). A partir del número 53 se empezaron a publicar bimensualmente debido a las bajas ventas, volviendo a constar de 2 números más uno de ROM. También se publicaron Headmasters, TransFormers the Movie, G.I. Joe and the TransFormers y algunas fichas de TransFormers Universe.
Actualmente IDW Publishing poseedora de otras licencias televisivas como CSI, 24 o Star Trek, ha sacado al mercado material de cosecha propia: una ingente cantidad de series limitadas. De esta etapa poco hay que se pueda destacar a excepción de un par de proyectos como Heart Of Steel, ambientada en la Revolución Industrial con un curioso look steampunk, o StormBringer, una de las historias más desgarradoras de los TransFormers.
Así mismo la editorial DreamWave también ha sacado bastante material relacionado con el universo TransFormers durante los últimos años. Una serie regular: Armada/Energon, basada en los eventos de la serie de animación del mismo título y varias miniseries, donde destaca War Within, que transcurre 4 millones de años en el pasado. Mención aparte, debemos recordar la impactante miniserie TransFormers Vs G.I. Joe realizada en 2003, que situaba a ambas franquicias en un aterradora versión de 1939. Con arte del artista de primera división Jae Lee, nunca antes estos robots habían tenido una pinta tan amenazadora, siendo un producto extremadamente alejado de la infantilización generalizada que ha realizado DreamWave en casi todas sus producciones. Indispensable.
Este verano, el 4 de julio, fecha señalada en Estados Unidos como el Día de la Independencia, será el estreno mundial de la nueva (y por lo visto ESPECTACULAR) adaptación cinematográfica en carne, hueso y CGI, de “TransFormers”. Dirigida por el megalómano (y por tanto muy apropiado para el encargo) Michael Bay y producida por Steven Spielberg, las primeras críticas de los pases para prensa la colocan como un espectáculo sin igual, muy superior a las (tristemente) aburridas SpiderMan 3 o Piratas del Caribe 3, contando además con las más sofisticadas imágenes generadas por ordenador vistas hasta ahora. Y eso habiendo costado la mitad, unos 150 milloncejos de dólares de nada. La expectación levantada ha sido tal, que los estudios han dado luz verde a una secuela incluso antes del estreno. Aunque la trama ha cambiado bastante, el concepto es similar a los de la serie/colección originales: unos cuantos trastos transformables con muy mala sangre entre ellos llegan del espacio exterior para montar el cirio de aupa por estos lares…

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