Existe un momento en el que todo héroe debe hacer frente a su destino. El viaje del príncipe perdido ha concluido y ahora debe retornar a Galador, afrontar viejos fantasmas y reclamar aquello que le pertenece. Pero el trono de Abisinia tiene un precio muy alto y el rey Elvor no está dispuesto a cederlo fácilmente.
Continúan las aventuras en la Tierra del Dragón. Los tres hermanos Lekesville se enfrentan a una encrucijada que les puede abocar a una siniestra conjura. Y mientras el trono de Galador está en juego, un barco pirata fondea las aguas del Lorenord con las respuestas que todo el mundo ansía desde la partida del heredero caído en desgracia.
Enfréntate a una senda que se adentra en el corazón más oscuro de Argos. Dragones, piratas y caballeros combaten por el poder absoluto de una ciudad que determinará el sino de toda la tierra del dragón.
Parece que fue ayer y, sin embargo, pasan ya casi dos años desde que cayó en mis manos “Nicho de Reyes” el primer volumen de la Tierra del Dragón. Andaba yo por entonces en Inglaterra, metido en la habitación de hotel debido a una lluvia incesante, cuando de pronto recordé que llevaba un gran libro en la mochila. Resultó que además de un libro enorme por el tamaño, era los cimientos de una maravillosa historia que ahora ve publicada su tercera entrega: “Encrucijada”.
Por aquel entonces, Tobías Grumm era un buen escritor que se presentaba con una primera obra que prometía muchas cosas. Tenía un estilo propio e interesante con buenas influencias de los clásicos de fantasía, pero aún se atisbaban rasgos toscos que podían pulirse a pesar de la calidad global de la obra. Al año siguiente, Tobías publicaba “El Último Dragón”, segunda entrega de la saga y una novela de aventuras genial. Allí solucionaba el autor la mayoría de los «problemas» que presentaba su primera obra y conseguía una novela alucinante llena de ritmo e intriga, logrando uno de los mejores textos que un servidor haya leído nunca.
Por eso, al llegar a la tercera entrega, yo estaba preocupado. Y es que, tras el nivel alcanzado por “El Último Dragón”, tenía el temor de que Tobías no llegara a cubrir las expectativas creadas en sus lectores —que ya somos muchos—. Me equivoqué. Cuando “Encrucijada” cayó en mis manos, no pude soltarlo hasta terminarlo —excepción hecha de las comidas de rigor, alguna otra necesidad básica y poco más—.
¿Qué nos encontraremos pues, en este tercer volumen de “La Tierra del Dragón”?
La historia está dividida en dos partes, como Tobías nos viene acostumbrando. En la primera no tendremos tiempo ni de pensar, pues mantiene el ritmo épico y aventurero de “El Último Dragón” además de darnos nuevos datos e intrigas que no nos dejarán indiferentes. Además, los personajes, algunos conocidos y otros menos, evolucionarán de una manera magistral, haciendo que nosotros cambiemos con ellos. Nos espera un final sorprenderte —como no podía ser de otra manera— que sacará las lágrima de más de uno y nos dará paso a la segunda parte.
Aquí cambia el tono de la historia, para encontrarnos con que tenemos que reflexionar y ver por qué sucede lo que sucede y qué va a pasar a partir de ahora. Sin embargo, si pensáis que esto significa aburrimiento, no os preocupéis, Tobías no deja en ningún momento que eso pase. Todo lo contrario, El penoso peregrinar que es la segunda parte, está también lleno de sorpresas.
Lo mejor: El magnífico ritmo con que se narra la historia (por elegir algo)
Lo peor: Es el tercer libro de ocho. Una pena no tener más a mano.
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