En un lejano planeta de la galaxia pervive Ar-Rasul, una cultura islámica que se mantiene, tecnológica y socialmente, en los pobres niveles del Medioevo. Este estado de cosas cambiará cuando aparezca en escena una invasión de guerreros llamados “frany”, o “francos”, que buscan en tal planeta la ciudad de Jerusalén y emprenden su Cruzada particular, tal como ocurriera en la historia de la vieja Tierra. En la ecuación intervienen agentes secretos enviados desde el planeta madre de la civilización humana, y un misterioso enemigo, llamado simplemente como el “Mal”, que está detrás de todos los peligros que acechan al mundo de Ar-Rasul. Los enigmas se suceden uno detrás y dentro de otro, como las muñecas rusas, y este caos de misterios se resolverá —como es habitual en los libros de Torres Quesada— de manera solvente e impecable, con una explicación racional que hará encajar las piezas sueltas del puzzle. Así debe ocurrir en toda buena novela de misterio, tenga elementos y ambientación de CF, o no. De tal modo, la explicación de lo inexplicable constituye el verdadero placer intelectual del lector de CF, unido al planteamiento de sociedades fantásticas, pero plausibles.
No obstante, el autor no ha elegido un mundo de culturas alienígenas exóticas, como pueda ocurrir en cualquier libro de CF que transcurra en mundos lejanos, sino que ha elegido una sociedad, la islámica. Es un tema tan actual como impactante en nuestros días. En definitiva, ha elegido un asunto que puede tratarse de manera hipócrita, mediante una corrección política al gusto de los cerebritos bienpensantes más progresistas, o bien de manera agresiva, para placer de fundamentalistas “anti-islámicos”, o fundamentalistas “anti-religiosos” (tan religiosos estos, en su peor sentido, como los propios seguidores de cualquier credo). Para rizar el rizo, en el libro también aparecen el Cristianismo y el Judaísmo. Ahí es nada. Si quedaba alguna duda sobre la ingenuidad del autor, esa duda ya ha desaparecido.
En definitiva, ha elegido un tema controvertido con ramificaciones políticas, sociales y morales, un tema del que cualquiera puede polemizar. La religión. Y lo ha hecho adrede.
No obstante, Torres Quesada no se ha ido a un extremo, ni al otro. Su visión del Islam es un tanto idealizada (por ejemplo, no se hace hincapié en la destrucción de la mujer, no se mencionan lapidaciones ni ablaciones ni la constante violación de derechos humanos), pero tampoco es una versión falsa y bonachona (no se oculta la fanatización de los gobernantes, el poder absoluto de los sacerdotes sobre las mentes de la población civil, ni, en el fondo, la idea básica de la yihad). Puede decirse, por tanto, que es una versión del Islam “equilibrada”, que enojará tanto a defensores como a detractores a ultranza. No obstante, esta música sonará bien a quienes tratan de ver el tema con cierto criterio, sin dejarse llevar por fanatismos. De igual modo trata al Cristianismo (este el peor retratado, por darle una imagen puramente negativa, la de unos Cruzados exterminadores), o al Judaísmo. Es decir, con una de cal y una de arena.
Pero su visión en el fondo es la del ateo o al menos la del agnóstico, que ve la religión como un sistema falso y alienante del ser humano, no como la del religioso, que ve en la religión un elemento enriquecedor del ser humano. Aún así, debe reconocerse que esta crítica “atea” esta hecha con finura y elegancia, dándole al menos al enemigo la ocasión de “explicarse a sí mismo”. Por ello, digo, el tratamiento del Islam (en realidad, el de las tres religiones), no creo que enerve al religioso o ateo que piense por sí mismo, sino al religioso o ateo fanatizado que lo ve todo en Blanco y Negro.
Por ello mismo, por esa equidistancia, casi cualquier lector de CF podrá leer con placer este libro. Porque, aunque una segunda lectura le lleve a los conflictos socio-políticos de un mundo demasiado real, en realidad estará disfrutando de una novela entretenida de CF de corte clásico. Es decir, literatura de evasión bien hecha, lo cual es todo un mérito, cuando ocho de cada diez libros aburren al lector. Torres Quesada es un autor que demuestra saber “enganchar” al lector y tenerle pendiente de lo que cuenta hasta el final, pues hilvana la trama y su resolución con el suficiente interés como para no aburrir nunca. Eso, repito, y al margen de todo lo demás, ya es razón que justifica sobradamente la lectura de esta novela.
Título Original: Los vientos del olvido
Editorial: Minotauro
Colección: Kronos
Autor: Torres Quesada, Angel
ISBN: 978-84-450-7624-8
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