El homenaje es un género peliagudo. Digamos que es como hacer malabares con antorchas: si te sale bien te cubres de gloria, y si te sale mal acabas en Urgencias lleno de injertos. Así, un homenaje a todo un género debería extraerle el jugo al mismo, saber obtener los ingredientes principales, aquello que lo hace grande y único, y adaptarlos al estilo del autor.
Si hay un género mítico, casi icónico, en la cifi, es la space opera. No en vano los relatos de la Edad Dorada se engloban casi exclusivamente en ese ambiente; apenas se comenzaba a escribir cifi en serio y fue de los primeros géneros en aparecer. Esa forma de escribir historias, con civilizaciones multiplanetarias, sistemas de gobierno, múltiples religiones y razas, y aventuras espaciales más en la línea de la Fantasía clásica que en la de la propia cifi, ha tenido más de medio siglo para evolucionar y perfeccionarse. En mi opinión la space opera no es más que espada y brujería high tech, como podría serlo la propia Star Wars, paradigma del género dentro y fuera de las páginas.
Creo que todos tenemos más o menos claro de qué estamos hablando. Sillmarem es, en esencia, una space opera. Bebe de tantas y tan variadas fuentes que sus influencias son innegables. Encontramos las intrigas gubernamentales de Dune (aunque sin llegar al refinamiento casi obsesivo de Herbert por los detalles), la multiculturalidad de Hyperion (en el que cada planeta es casi una faceta extrapolada de la sociedad actual), vehículos espaciales, princesas en apuros y gobernantes despiadados a punto de conseguir el poder absoluto, cuyos planes sólo pueden ser desbaratados por un hombre que es más una leyenda que un ser humano de carne y hueso.
Suena bien, ¿verdad?
Pues, lamentablemente, no es tan bonito como suena.
Las influencias, que deberían ser sutiles, se encuentran más plasmadas de lo recomendable, cayendo a veces en una copia de lo más descarada (¿metamorfos asesinos y sin cerebro? ¿He oído “danzarín rostro” en la sala?) que interrumpe la suspensión de la incredulidad demasiado a menudo. Uno encuentra que tiene que realizar un esfuerzo consciente para pasar por alto esos detalles. Detalles como los versos que introducen cada capítulo, en la mejor tradición de Dune (y tantas otras obras), resultan incluso contraproducentes debido a que, justamente, se parecen demasiado a los de a obra de Herbert. No es en absoluto falta de originalidad (pues es imposible encontrarla), sino parecidos demasiado razonables.
Los personajes principales están bien definidos, aunque sin llegar a resultar de carne y hueso. Por desgracia sólo lo están los protagonistas y, aunque es una obra coral con multitud de voces y puntos de vista, uno tiene la impresión de que el autor debería haber dotado de complejidad a más personajes, y no dejar a secundarios tan planos y a medio hacer como lo ha hecho. No es que resulten chirriantes, ni mucho menos, sino un poco demasiado maniqueos, sin relieve. La diferencia entre unos y otros resulta demasiado estridente, y cargar a personajes previsibles con el peso de una parte de la acción hace que la resolución de la trama no sea ninguna sorpresa.
La forma en la que está estructurada la novela tampoco ayuda demasiado a su lectura. Con una extensión de casi quinientas páginas y la enorme cantidad de setenta y dos capítulos, no es demasiado arriesgado aventurar la escasa cantidad de páginas de cada uno de ellos. Así, los capítulos resultan demasiado cortos, no permiten al lector adentrarse en la trama argumental y cambian demasiado rápido de punto de vista, impidiendo que la historia forme un todo coherente. El lector tiene la sensación de estar perdiéndose algo por la gran cantidad de cambios en el planteamiento de las escenas. Es complicado recordar todos los nombres y lugares relevantes del libro dada la velocidad con la que aparecen y desaparecen.
Sillmarem es un libro entretenido. Y no seré yo quien diga que no se nota el gran trabajo que hay detrás. Pero es una auténtica lástima que estos detalles desmerezcan un libro que podría haber resultado redondo.
Titulo: Sillmarem
Colección/Serie: Gambito de Dama I
Autor: Gabriel Guerrero Gómez
Portada: Manuel Calderón
Edición: Equipo Sirius
ISBN: 978-8496554-13-9
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