De la mano de la editorial Bibliópolis nos llega con algunas décadas de retraso una nueva traducción de Henry Treece, uno de los más clásicos autores británicos de novela histórica. Este personaje, desconocido a este lado del canal de la Mancha, encarna los valores del autor con aura romántica y polifacética. Su obra, repleta de vikingos, celtas, sajones y demás héroes de la antigüedad más oscura, nos transporta a tiempos heroicos y poco documentados, donde el mito y la realidad se confunden y fusionan, dejando lugar a la recreación y la especulación. En este caso, Treece especula sobre uno de los mitos más importantes y queridos por los británicos: el rey Arturo.
El Señor de la Guerra, tal y como declara el propio autor, trata de ahondar en los oscuros años del retroceso de la civilización romana, cuando los ecos de su modo de vida aún podía oírse en las hogueras de los poblados britanos como sinónimo de bienestar y riqueza. En esos años sitúa Trecce a Artorius, un jefezuelo de los britanos que logra reunir un grupo de seguidores y trata de hacer frente a la amenaza de los sajones, que acuden desde el otro lado del mar del Norte en busca de tierras y riquezas.
Este planteamiento quizás no resulte original en exceso en nuestros días ya que otros autores han seguido la misma senda, con mayor o menor fortuna, pero no debemos olvidar que El Señor de la Guerra fue escrito en la década de los cincuenta.
El Señor de la Guerra parece una novela escrita con el corazón. No tiene un buen pulso narrativo y la estructura es más que deficiente. Pero tiene el sabor de las cosas escritas con entusiasmo. Esto es lo que salva a las aparentemente triviales descripciones y escenas en las que ocupa gran parte de las páginas. Treece se esfuerza en darnos una visión lo más realista y objetiva posible de la época en cuestión.
Tampoco Treece acierta de una manera contundente en la caracterización de los personajes. Sin estar en exceso desdibujados, si se antojan algo arbitrarios y poco cercanos.
Por desgracia, el autor no concede demasiado espacio a la épica, pero en aquellos momentos en los que se decide a narrarnos batallas lo hace con un tono espectacular y crudo, que parece sacado de la mente del mismísimo Howard. Incluso algunos otros pasajes podrían recibir el título de memorables, como por ejemplo la escena de Gurth, el granjero sajón.
Una novela atractiva en su planteamiento, pero con demasiados claro-oscuros en su desarrollo. No obstante, nos llena de alegría que se de a conocer la obra de este autor hasta hace poco olvidado y esperamos con ganas nuevas traducciones de Henry Treece, sobre vikingos, celtas, griegos o sajones.
Titulo: El Señor de la Guerra
Titulo original: The Great Captains
Serie/colección: Bibliópolis Histórica
Autor: Henry Treece
Portada: Alejandro Colucci
Traducción: Carlos Gardini
Edición: Bibliópolis
ISBN: 84-96173-73-6
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