Con este peculiar título llega a nuestras manos un espectacular tomo publicado por Timun Mas. Y digo peculiar porque la guía, en caso de ser definitiva, lo sería acerca del afamado cimmerio que ascendió en la pirámide social de su época desde bárbaro errante hasta el trono del más poderoso reino; ya que acerca del resto de personajes célebres de esa era nunca soñada no habla apenas o no lo hace en absoluto. Pero no adelantemos acontecimientos…
1. La obra
Este precioso tomo tiene el formato de sus congéneres, que podemos encontrar en librerías especializadas, acerca de otros personajes célebres del cómic. Como aquéllas, goza de su espectacularidad y de sus defectos, pero una obra con tales pretensiones (las cumpla o no) siempre es bien recibida si es realizada con seriedad.
Y éste es el caso.
No olvidemos que Conan ya no es (quizá no lo vuelva a ser) un ente aislado para el cómic de su homólogo literario. Lo mismo podemos decir del bárbaro de las películas que todos conocemos. En este momento, Dark Horse está desarrollando un personaje serio y multifacetado, una gema tridimensional con el mismo aspecto se observe desde el ángulo que se observe: los cómics se basan con firmeza en los relatos, y su estética se contempla también en las preciosas figuras que nos tientan desde los escaparates de las tiendas. Las ilustraciones de los juegos de rol son los mismos uniformes de los juegos de videoconsolas. Es posible encontrar referencias en las novelas “La era de Conan”, basadas únicamente en el mundo hyborio (me cuesta hiborio, lo lamento) que se repiten en los cómics que en este momento están a la venta (como paralelismos entre “Anok, hereje de Estigia” y “El libro de Thot”. No me cabe ninguna duda de que, en caso de realizarse la película que todos ansiamos, respetaría los cánones actuales.
La guía definitiva de la era Hiboria es un producto que cuadra perfectamente en este marco. Un intento de acercar al nuevo lector en un envoltorio irresistible, una venta segura para incondicionales que nunca han disfrutado de algo que tenga estas características… Y ¿a quién han encargado tan magna obra?
A los mejores, por supuesto.
2. El estudio de una leyenda
Efectivamente, sólo Roy Thomas puede realizar una obra así sin ruborizarse por la vergüenza. Probablemente el mejor conocedor del cimmerio y sus correrías después de su mismo creador, realiza un esfuerzo comprensivo con el fin de sintetizar toda su vida a lo largo de unas páginas. Y esto está bien, pero las trabas han sido tantas que un buen resultado era imposible. Existen dos Conan distintos y que, pese a la juventud de uno, ya han demostrado ser difíciles de conciliar. El de Marvel es complejo en su enorme veteranía, basado en una serie de relatos originales pero también en adaptaciones, junto con abundantes etapas sin más base que la imaginación de los guionistas. Además, pertenece a otra época y eso se nota en su forma de actuar, en sus diálogos. Es noblote, valiente y caballeroso.
El de Dark Horse es próximo únicamente al original (al menos, por ahora), simple y directo en su juventud. Su forma de ser es mucho más próxima a esta agresiva época en que vivimos.
Pero no sólo su actitud les diferencia, sino también las cronologías en que se sitúan los relatos de Howard, ya que el texano no estableció de forma taxativa una clara.
¿Y cómo sortea el señor Thomas este problema?
De ninguna forma. Hay unas crónicas oficiales (los originales de Howard), y el resto son leyendas, tanto las de una editorial como de la otra, son leyendas que comenta como posibles en su azarosa existencia. Sobre el papel, un follón: rumores dicen que… mientras que otros que… y otros más que… y así una vez y otra, haciendo la lectura complicada y poco amena. Quizá hubiera debido cortar por lo sano, pero al menos así el lector neófito comprenderá la inmensidad de la tarea que le queda por delante si pretende hacerse a estas alturas con el corpus conanista (perdón por la expresión).
Observar que en un par de ocasiones hay referencias a historias inéditas en España…
Por otra parte, el libro está estructurado en capítulos ordenados de forma cronológica (de forma más o menos discutible, según uno prefiera uno u otro orden) y desarrollados detallando los considerados como momentos culminantes de esa época, o los personajes más relevantes en su vida.
Por último, aunque no pertenezca claramente en esta sección, comentar que el prólogo del señor McFarlane apoya la tesis del guerrero bárbaro como un personaje íntegro en todas sus facetas.
3. La ilustración
En mi opinión, el dibujo que embellece las páginas de este tomo, es lo mejor del mismo. Aquí y allá los ojos son abrumados por unas maravillosas obras de múltiples dibujantes, de lo mejor que puedo recordar en este momento.
Hay ilustraciones actuales mezcladas con las clásicas, en las épocas en que se ha desarrollado la vida del aventurero cimmerio; únicamente las de Marvel en los puntos en que aún no ha sido así. En color o en blanco y negro, viñetas, páginas, portadas… algunos tamaños se han retocado (casi todos), pero el resultado siempre es espectacular. Hay algunas ilustraciones que permanecen inéditas en España (como las de Lobos más allá de la frontera, página 129) o incluso iluminadas con un color arrebatado del original en las ediciones que conocemos (como en El Dios manchado de Sangre, página 49.
El elenco de dibujantes seleccionados con este magnífico fin es espectacular y no se han regateado los medios para conseguir ver reflejados de forma gráfica los más memorables momentos de la vida de Conan.
4. La traducción
El punto débil de esta edición, a mi parecer, es su traducción. El señor Mata, que realizó una muy buena para la última edición de los relatos de Howard, no ha estado muy fino en este caso. O mal asesorado. O ambas cosas.
Me explico. Como profundo desconocedor del idioma cuyo dominio es más importante en la actualidad (el inglés), puedo suponer que en determinados casos puede traducirse un término de dos formas distintas, respetando el original. Así supongo que ocurre con La Mujer de Hueso. Esta bruja, que en Conan: la leyenda conocemos como La Huesuda, seguramente no podrá quejarse del cuidado en el trato por el Sr. Mata de su nombre original. Es probable que no haya leído los cómics, y no conozca su apelativo en los mismos. Pero en este caso, alguien que sí los conociera debería haberle corregido, y a otra cosa.
Pero hay términos que hasta yo comprendo que no están traducidos correctamente, como es el caso de Úrsula /Ursla, Ofir/Ophir o la princesa Chabala (ésta es mi favorita) y Nziga; y de estos últimos está plagado el texto.
También hay traducciones equívocas (y éstas son las más peligrosas): en el apartado de la princesa Tascela, se nos relata cómo Conan persigue hacia las catacumbas a la sirvienta que intenta adormecer a Valeria con la flor del loto. Esto, en el original, no es así.
5. Lo mejor
La espectacularidad de una obra como no había otra hasta el momento, la cuidada selección de las imágenes y el hecho de que únicamente se dé como completamente cierto lo relatado por Robert E. Howard.
6. Lo peor
La traducción, poco afortunada. Y la selección de algunos apartados de la vida del cimmerio, habitualmente debido a la espectacularidad de las ilustraciones (¿de verdad Thak fue tan importante como para tener una página aparte de la de Murilo?). La imposibilidad de hablar de muchos personajes que conviven con el Conan-Marvel, por problemas de derechos.
En fin, pese a estos problemas… ojalá tuviera siempre que quejarse de ediciones tan excelentes como ésta.
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