Históricamente Marvel a cimentado gran parte de su éxito empapando sus páginas con los acontecimientos, problemas y modas de cada década. Repasando cómics de finales de los 60s y principios de los 70s vislumbramos referencias al caso Watergate, las revueltas estudiantiles, el orgullo negro, el barrio de Harlem convertido en un hervidero, etc… También es la época en la que desembarcan estruendosamente en USA las películas de artes marciales, con las de Bruce Lee a la cabeza, produciendo una inusitada fiebre por el género en todo el país. En 1971 irrumpen las blaxploitation, películas de acción dirigidas al público afroamericano que deseaba identificarse con héroes amorales y viriles: Shaft, Superfly, Slaughter, Tommy Gibas o Truck Turner, y heroínas orgullosas y esculturales: Cleopatra Jones, Coffy, Foxy Brown, TNT Jackson o Velvet Smooth. Así pues Marvel se saca del tintero sus propios personajes blaxploitation con el macarra Luke Cage a la cabeza, al tiempo que edita Shang Chi Maestro del Kung-Fu, los multirraciales Hijos del Tigre o Puño de Hierro.
Luke Cage (o Powerman) se mantendría publicándose como serie la friolera de 14 años (hasta 1986) y sus aventuras eran bastante diferentes a las de otros “hermanos“ superhéroes. Ni estaba a la sombra del Capitán América como el Halcón, ni era un rey africano como Pantera Negra, tampoco un talento científico como Goliat Negro. Su origen se situaba en la cárcel, donde cumplía una (presuntamente) injusta condena por posesión de drogas. En 1977, el dibujante John Byrne y el guionista Chris Claremont, asociaron a Cage con Puño de Hierro, Danny Rand, un joven blanco adinerado que, criado en el Tibet, ha entrenado su cuerpo y mente como un arma viviente, cuya concentración hace capaz de manifestar su “chi” bajo la forma un devastador “puño de hierro” de una potencia demoledora. Su gran aceptación por el público terminó por unir definitivamente las aventuras de este par de dispares personajes, formándose entonces la sociedad “Héroes de Alquiler”.
Si PowerMan y Puño de Hierro eran el reflejo marveliano de las blaxploitations y las películas de artes marciales, las Hijas del Dragón lo fueron de su versión femenina. Misty Knight era una ex policía de color que perdió un brazo (y su carrera) a causa de una bomba terrorista. Habiéndosele sustituido éste por un miembro biónico, lucia un imposible peinado afro y hacia gala de un carácter duro y orgulloso. Su compañera, Coleen Wing, experta en artes marciales, de ascendencia china, hija de padre americano y madre japonesa, criada por su enigmático abuelo, Kanji Ozawa, que la cultivará en el arte de la espada, lleva siempre consigo una afilada katana. Juntas formarían una agencia de investigación privada llamada “Nightwing Restorations, Ltd” que con el tiempo asumiría el mucho más llamativo nombre de “Las Hijas del Dragón”.
Auténticos personajes secundarios de lujo de “Heroes de Alquiler”, Misty ejercía de compañera sentimental de Puño de Hierro, la primera pareja interracial de la Marvel. Mientras algunas veces aparecían junto a sus contrapartidas masculinas, otras lo hacían en aventuras independientes en Marvel Bizarre (Marvel), Relatos Salvajes (Vértice) o Aventuras Bizarras (Planeta de Agostini).
Llegando a los años 80 con el fenómeno Mutante absorbiendo todo a su paso (sus mejores autores incluidos) poco a poco fueron cayendo en el ostracismo dejando una vaga presencia residual a lo largo de la década. Así, aparte de menciones indirectas o apariciones fugaces, estas sensuales guerreras urbanas no verían de nuevo la luz hasta 1994 con en el Marvel Comics Present nº 149 con una estética ‘noventera’ que no iba mucho con los personajes. Entre 1997 y 1999 John Ostrander y (nuestro patrio) Pascual Ferry nos las traerían de vuelta de manera semi-regular bajo el ala de Daniel Rand, Luke Cage y la Corporación Oracle en la parcialmente reivindicable “Heroes for Hire”.
Así llegamos a la actualidad, donde Justin Gray, Jimmy Palmiotti y el dibujante Khari Evans han puesto sus zarpas en tan sugerente material para ofrecernos la serie limitada de 6 números “Daughters of the Dragón”.
Como comentan sus guionistas: “Las Hijas del Dragón tienen su pasado en el Universo Marvel, pero no vamos a volver a mostrar el origen del grupo. Va a ser un tebeo del tipo un día en la vida de... pensando en enganchar nuevos lectores y hacerles enamorarse de los personajes y su entorno. Al final de la serie, sabrás todo lo que necesitas saber sobre las mujeres y habrás visto hasta la última pulgada de su cuerpo.” A lo que Palmiotti puntualiza: "Todo lo que necesitas saber es que son mujeres liberadas, peligrosas, sexys, divertidas y muy buenas en su trabajo. La idea no se aleja mucho de su origen en la agencia de detectives, pero ese concepto ahora mismo esta sobre-explotado, así que esperamos que esta serie ofrezca un acercamiento refrescante y entretenido a la acción en las calles, en la más pura tradición Marvel. Los personajes son humanas normales que se han visto inmersas en todas las payasadas de los superhéroes y han descubierto una forma de ganarse la vida con ellas: convertirse en caza-recompensas de villanos de poca monta".
La miniserie comienza con cuatro villanos de tercera (Torbellino, Bola-8, el Entomólogo y Freezer Burn) que roban algo muy valioso a la persona equivocada, lo que desencadenará una turbia trama de traiciones y violencia que involucrará a la pareja de caza recompensas.
El arte de Khari Evans pasa del sobresalientes en el diseño de los personajes principales y un par de números, al mediocre tirando a malo en el resto, merced es de suponer de unos plazos de entrega ajustados y su inexperiencia en un título de candencia mensual, ya que hasta hace poco su ámbito profesional se limitaba a diseñador para la compañía de videojuegos Namco y algunos cómic muy esporádicos (One-Shot para Dark Horse y un Pin-Up en Satanika).
Respecto a los guionistas, Gray y Palmiotti nos cuentas con sus propias palabras como llegaron a este proyecto: "Cuando trabajas para alguna de las dos grandes hay que ser muy creativo. Los encargos principales van a parar a aquellos que tienen contrato en exclusiva, ya que su sueldo es 5 veces mayor que el nuestro y por ello han de tenerlos trabajando para sus títulos más vendidos. Las oportunidades que tenemos Justin y yo de trabajar para los X-Men o Superman son esas, no es imposible, pero no es económicamente viable a no ser que ascendamos en el top Ten de Wizard." "Asi que hay que buscar entre los proyectos que la compañía no está lanzando. Cuando miramos hacia Marvel, vimos que les faltaba un equipo de personajes femeninos, Quesada y Mark Paniccia, querían que trabajásemos con ellos y yo tenía una pequeña lista de personajes con los que querría trabajar." "Antes de éste proyecto elegimos otros tres proyectos, en los que estuvimos haciendo y deshaciendo, pero... fueron rechazados por una mala sincronización, o porque tenían una propuesta mejor, o por diferentes razones que no puedo comentar. Esto supone mucho trabajo, pero así funcionan las cosas, normalmente hay cuatro o cinco personas haciendo propuestas con los mismos personajes que tú."
El resultado es un guión bastante trillado con unos intentos de humor negro que no terminan de funcionar y una trama tan manida como intrascendente. Desgraciadamente no estamos hablando de guionistas de la talla de Bendis, Millar o Peter David, capaces de crear tensión y humor a partes iguales con elegancia y maestría. El duo Gray/Palmiotti camina con la fina línea del absurdo, dándonos paletadas que alternan el entretenimiento cándido y la estupidez crónica al mismo tiempo, por lo que el resultado final es bastante irregular.
En resumen una entretenidilla obra, intrascendente en grado sumo cuya única (y sobrada) virtud es traernos de vuelta a la palestra a esta actualizada y electrizante pareja de luchadoras callejeras. En USA su comedido éxito ha sido suficiente como para entrar a formar parte del evento Civil War por la puerta grande y dar pie a una nueva serie regular de “Héroes de Alquiler” con ellas como protagonistas, por lo que tendremos chicas guerreras para un rato….

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