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Biblioteca de Trantor: Omega
Yo no he podido dormir [...] sino por ver a una criatura que uno considera racional tratando de poner fin a su vida por razones tan absurdas… No puedo quitármelo de la cabeza. Saber que ocurre, que nosotros también lo hicimos en el pasado y verlo con mis propios ojos… me hace pensar en el largo camino que hemos recorrido hasta llegar aquí; me hace plantearme cuál es el significado de la palabra civilización.
Por Roberto de Paz

Biblioteca de Trantor - Omega Omega es el escueto título de la cuarta entrega de Las Máquinas de Dios, serie iniciada por Jack McDevitt en 1995, y que tuvo su continuación en el 2000 con Deepsix y en el 2002 con Chindi. Pero que nadie se engañe, Omega es una obra totalmente independiente que se puede disfrutar plenamente sin haber leído ni una palabra de los títulos anteriores.
El argumento de la novela no puede ser más sencillo y atrayente. Varias nubes de gas bautizadas como Omega, viajan por la inmensidad del universo localizando y destruyendo sin excepción todos aquellos lugares que albergan ángulos rectos. La existencia de ángulos de noventa grados bien definidos parece ser una buena forma de discernir entre estructuras naturales y artificiales, y las mortíferas nubes se sienten misteriosamente atraídas por ellos… O lo que es lo mismo, por hacer desaparecer todo aquello que pueda haber sido construido por vida inteligente. La comunidad científica se muestra incapaz de resolver los interrogantes que plantean estas formaciones gaseosas, y pide a los dirigentes que pongan más medios a su disposición. Pero la enorme distancia que separa a las nubes Omega del planeta Tierra, hace que tanto la opinión pública como la clase política no las considere como una amenaza para la supervivencia de la raza humana. Todo cambia cuando uno de los gigantes gaseosos detecta las ciudades levantadas en un planeta que alberga a una civilización extraterrestre recién descubierta. Éste es el punto de partida para que un grupo de personajes se embarque en una desenfrenada carrera por salvar a una raza alienígena de la hecatombe que la llevará a la extinción.
Omega es una novela sobre el primer contacto entre dos razas inteligentes, y plantea de forma ágil y a ratos brillante, diversos interrogantes que podrían surgir en una situación similar: ¿Se deben presentar los exploradores humanos a los extraterrestres recién descubiertos? ¿Cómo se llevaría a cabo la comunicación? ¿El contacto entre dos civilizaciones tecnológicamente desiguales podría tener efectos devastadores para la menos desarrollada? ¿Hay que intervenir a toda costa para salvar a los moradores del planeta del de la llegada de la Omega, o se debe dejar que la historia siga su curso?

Biblioteca de Trantor - Omega A lo largo de la novela, McDevitt realiza toda una descripción antropológica (aunque el término antropología queda obsoleto en éste contexto) de los extraterrestres bautizados por la prensa como goompah, mostrándonos por ejemplo, su división política y social, sus hábitos sexuales o sus creencias religiosas. Pero siempre lo hace de forma amena, integrando todos éstos aspectos en los descubrimientos que poco a poco van realizando los científicos que observan sin ser vistos a los goompah. Pero sin duda, el mayor acierto de la novela radica en la naturaleza de las propias nubes. Con las Omega, el autor consigue crear un auténtico villano, tan implacable como desconocido y original, que es capaz de mantener todo el peso de la trama hasta un final de lo más enigmático. Gracias a ellas se nos cuenta una vez más la historia del fin del mundo, pero huyendo de los tópicos tan manidos en el género. El autor esboza las luces y sobras de una humanidad que se enfrenta a un reto decisivo, ignorando que la verdadera amenaza se puede volver contra ella más pronto que tarde. La miopía que a menudo impide a los seres humanos calibrar correctamente la importancia de los objetos lejanos, queda de manifiesto en la forma de actuar de una sociedad que, lejos de volcarse en la búsqueda de una solución que pudiera acabar con las Omega, se dedica a otros menesteres, pensando ingenuamente que el armagedon está tan lejano en el tiempo y el espacio, que no merece la pena echar el resto para erradicarlo. Es el “no dejes para hoy lo que puedas hacer mañana”, llevado al extremo.

Hay que decir que en Omega, se adivina la influencia de uno de los grandes de la ciencia ficción: Frederik Pohl. Algunos de los elementos que comparten la historia de McDevitt con por ejemplo, Pórtico, son: la presencia de tecnología extraterrestre de la que apenas se sabe nada, una crítica más o menos explícita a los desmanes de la economía de mercado y la inclusión de textos como titulares de periódicos, discursos públicos de personajes relevantes o simples extractos de documentos, que tienen una relación indirecta con la trama pero que sirven para aportar una visión más global del escenario en el que se desarrollan los acontecimientos.
En definitiva, Omega es un título altamente recomendable que no sólo agradará a todos aquellos que gustan de las historias de prospección espacial y contacto con otras civilizaciones, sino que a buen seguro resultará ágil y entretenido a todo tipo de público, sea aficionado o no al género de la ciencia ficción.





Título: Omega
Título Original: Omega
Editorial: La Factoría de Ideas
Ilustración: Thomas Thiemeyer
Traducción: Elena González
ISBN: 84-9800-253-2

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Aurora Bitzine revista de fantasía y ciencia ficción a 1 de febrero del 2007