“La Llaga” es el segundo libro de la edición española en tapa dura de una de las sagas más ambiciosas del género de Espada y Brujería: La Rueda del Tiempo. Esta edición en tapa dura, como ya comentábamos en el análisis del primer libro de la serie, es una edición fraccionada, es decir que cada dos libros se corresponden a una de las novelas originales. Este hecho marca claramente la dinámica de este segundo libro, ya que al ser realmente la segunda parte de lo que originalmente fue concebido como una única novela, la acción es algo que está ya en desarrollo desde las primeras páginas, y antes de darnos cuenta la historia está en plena recta final.
Este segundo libro es, por tanto, imprescindible para la comprensión del anterior. Los personajes cobran superior tridimensionalidad, definiéndose en mayor grado, tanto en su carácter como en su probable destino o los que serán sus poderes especiales. Todos los personajes se revelan como puntos clave en el sino de su mundo cuando los poderes de la oscuridad y de la luz detectan que el destino final de la nueva guerra que se está desarrollando dependerá en gran medida de las acciones de este grupo de jóvenes.
La lectura, al igual que los protagonistas del libro, se endurece. La magia sigue ocupando un puesto primordial en la acción, por encima de la espada, aunque hay que reconocer que la forma de entender, explicar y enfocar la hechicería resulta bastante coherente e interesante. De todas maneras, se echa en falta más combates a la antigua usanza, es decir, que el acero resuena pocas veces en la obra.
La trama, en este segundo libro, sí que alcanza un desenlace claro, aunque se vislumbra notoriamente que éste sólo representa las primeras pinceladas de lo que sin duda será un enorme cuadro, rico en detalles, y a pesar de que hay momentos en que la acción parece ralentizarse demasiado, el buen oficio de Jordan impide que el aburrimiento haga presencia. De nuevo su prosa sorprende. Jordan nos lleva por donde quiere, nos hace visualizar a la perfección escenarios y situaciones, consigue hacernos saborear el miedo, las pesadillas, el horror de una cómoda y feliz vida truncada por las fuerzas de la oscuridad. Y aunque sin duda seguirá resultando más atractivo a los seguidores de Tolkien que a los de, por ejemplo, Robert E. Howard, la desbordante imaginación, la capacidad narrativa y el tratamiento de la historia sin duda no dejarán indiferente a ningún aficionado a lo fantástico: los Atajos, los Ogier, el Saidar y el Saidin, las Aes Sedai, los Hijos de la Luz, los Tuatha’an, la historia antigua... todo es un desbordante despliegue de imaginación cuyas piezas encajan para dar profundidad y credibilidad al mundo donde se mueven personajes no menos interesantes, personajes que evolucionan y que, teniendo el origen común de un pueblo campesino, poco a poco las circunstancias y su propio destino los va convirtiendo en mucho más, diferenciándolos entre ellos cada vez más marcadamente.
A primera vista y ciñéndonos solamente a la novela que nos ocupa, se podría criticar negativamente el que, después de dos novelas de continuo movimiento y desarrollo, dos libros cuyo punto central de la trama es una implacable persecución, el final parece llegar demasiado atropelladamente, demasiado fácil. Y digo parece porque si estuviéramos ante una obra que acabase aquí, sin duda el final sería flojo y precipitado, pero al tratarse de una tan extensa y ambiciosa saga, entiendo que el final es un engaño premeditado, una calma temporal apenas vislumbrada antes de que los protagonistas se vean envueltos ya no en nuevas aventuras, sino el la continuación de algo que está lejos de acabarse.
Y yo pienso estar aquí para verlo.
Título: La Llaga
Titulo original: To the Blight
Serie/colección: La Rueda del Tiempo 2
Autor: Robert Jordan
Portada: OPALWORKS
Traducción: Dolors Gallart
Revisión del texto: Mila López
Edición: Timun Mas
ISBN: 84-480-3367-1
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