CAMISETAS AURORA AURORA BITZINE FANTASÍA Y CIENCIA FICCIÓN ¡Publica con nosotros, envíanos tus relatos!
Mitos y Leyendas: Las Fatales Reliquias de Familia
Tebas iba todavía a sufrir por la ruina caída sobre su casa real, que se extendió más allá de su propio suelo.
Por Manuel Burón

Mitos y Leyendas - Las Fatales Reliquias de Familia Polinice tenía un hijo, Tersandro, que creció en el exilio en Argos. Cuando habían pasado algunos años, él y otros hijos de los héroes muertos antes en Tebas empezaron a tramar la venganza contra la odiada ciudad e hicieron contra ella una nueva guerra conocida como la de los Epígonos, o la descendencia de los Siete.
De aquellos Siete, Adastro vivía todavía, pero demasiado viejo para dirigir al ejército. Pidió consejo al oráculo de Delfos, que le ordenó elegir como jefe a Alcmeón, hijo de Anfiareo, el vidente. Pero a Alcmeón le repugnaba este honor que había caído sobre él, mientras que también el oráculo le recordaba que había prometido vengarse de su madre Erifila por la muerte de su padre, traicionado por ella a morir por el soborno l collar; pero su terrible promesa estaba todavía sin cumplir. Erifila tenía algún extraño hechizo para forzar la voluntad de su hijo, como la de su marido. Y, como contra su marido, fue sobornada para persuadir a su hijo. Tersandro tenía una fatal reliquia familiar para ofrecer, el rico velo que era el otro regalo de boda de Afrodita a Harmonía. Con este velo Tersandro compró a Erifila para que su hijo condujera a los epígonos.
Alcmeón, entonces, consintió ser su jefe, guardando el oscuro propósito de matar a esa madre hechicera. Marchó a Tebas, donde esta vez la guerra fue ganada por sus invasores. Los tebanos salieron a su encuentro, pero retrocedieron ante la pérdida de su líder Laodamonte, hijo de Etéocles. El ciego Tiresias, ahora tenia cien años más o menos, vaticinó los peores augurios. Ordenó a los ciudadanos enviar un heraldo para proponer los términos de paz y, bajo esta pretensión, salir de sus murallas por la noche. Así lo hicieron y escaparon para buscar nuevos hogares en algún lugar. Tersandro entró triunfante en la ciudad abandonada, donde gobernó como el último heredero de Cadmo y vivió hasta caer en la gran guerra contra Troya.

Mitos y Leyendas - Las Fatales Reliquias de Familia Su destino fue feliz junto al de Alcmeón, que regresó victorioso, meditando la secreta promesa de matar a su madre. Para este cruel deber se creo animado por el oráculo, y su corazón se fortaleció cuando supo que había sido sobornada con el velo de Afrodita para enviarle a la lucha. Él la mató con sus propias manos, así que al final cumplió las promesas hechas a su padre. Pero nunca más pudo vivir en la casa que le parecía horrible. Dejó Argos y vagó solo, llevándose con él estos regalos inspiradores de delito.
Entonces, dondequiera que fuera, los dioses no le recibían bien por profanar la sangre de su madre y enloqueció debido a las Furias. Durante algún tiempo, pareció vivir en paz en la ciudad de Arcadia, cuyo rey, Fegeo, le hizo ritos purificadores para limpiarle de su culpa y le dio en matrimonio a su hija Arsinoe. Pero la maldición que había caído sobre él la llevada de un lugar a otro también cayó sobre esa tierra que garantizaba el asilo de Alcmeón. Fue marchitada por el hambre, y el oráculo dijo que de este exilio podía descansar solamente en la tierra que se había formado desde que él mató a su madre.
Una vez más él vagó por el mundo, dejando con Arsinoe esos fatales regalos. Después de una larga búsqueda, encontró en la boca del río Aquello una isla que había salido del agua, sin ser vista por el Sol cuando levantó su mano contra Erifila. Aquí se estableció y parecía ahora liberarse de su maldición.
Todavía vieron más problemas como castigo de las Furias. Olvidada su esposa Arsinoe, se casó con Calirroe, hija del dios-río Aquello, y le dio dos hijos, Acarnan y Anfotero. Ellos podían haber vivido felizmente si Calirroe no hubiese oído sobre el famoso collar y el velo que su marido en paz hasta que estuvieron en su poder.

Mitos y Leyendas - Las Fatales Reliquias de Familia Llevados por su importunismo, Alcmeón regresó con Arsinoe y le pidió aquellos regalos con la pretensión de ofrecérselos a Apolo en Delfos, como un sacrificio con el que le podía perdonar la locura, que fingía, de mantenerla lejos de él. Arsinoe rápidamente le devolvió sus tesoros, que él llevó a su nueva casa. Pero un criado dijo a su padre que él tenía otra esposa que quería los regalos de Afrodita. Los dos hermanos de Arsinoe le mataron, cogiéndole desprevenido y devolvieron el collar y el velo a su hermana. Ella, que todavía amaba a su mentiroso marido, les dio amargamente las gracias por ese servicio y les envió también a la muerte, cruel y amargamente.
Pero todavía el correr de la sangre no se había restañado. Cuando Calirroe supo cómo se le había engañado y apenado, junto con su rabia, pidió a Zeus, por su relación con los dioses, que sus dos hijos se convirtieran en seguida en hombres para no perder ni un día en vengar a su padre. Zeus no dudó en consentirlo y los hijos que un día se acostaron como niños se levantaron a la mañana siguiente como hombres fuertes y con barba.
Rápidamente empezaron su búsqueda y encontraron a los hermanos de Arsinoe llevando el collar y el velo a Delfos.
Acarnan y Anfotero mataron a ambos, antes de saber que estaban en peligro y continuaron su camino hacia la casa de su padre.
Así finalmente llegaron estos regalos a Calirroe. Pero su padre el sabio Aqueloo, les mandó llevar los regalos después de todo a Delfos, para ser colgados en el templo de Apolo y, hecho esto, la maldición, transmitida a la casa Cadmeana, desapareció de la raza de Anfiarao, cuyo nieto, Acarnan colonizó la tierra acarniera, igual que Cadmo fue el fundador de Tebas.

subir
Aurora Bitzine revista de fantasía y ciencia ficción a 1 de diciembre del 2006