Jane es una niña humana que trabaja en una fábrica construyendo dragones de hierro, criaturas capaces de escupir fuego y dotadas de la más moderna y mortífera tecnología. Un día, cansada del régimen de esclavitud al que se ve sometida, Jane contacta con un dragón que iba a ser desguazado, y decide escapar de la fábrica junto a él. Ésta es la novedosa y sugerente premisa de La Hija del Dragón de Hierro, una novela de Michael Swanwick que supone un soplo de aire fresco en el saturado mundo de la literatura fantástica.
Pero Swanwick no sólo sorprende en el planteamiento de la historia, sino sobretodo, durante el transcurso de la misma. Es entonces cuando de manera arriesgada, los acontecimientos abandonan el camino del supuesto viaje iniciático que se intuía y sobre el que se ha escrito hasta la saciedad, y toman un cariz diferente que puede desconcertar a más de uno. Tras la fuga, el dragón cede el protagonismo a una Jane que se va desarrollando como persona mientras se enfrenta a las mismas vicisitudes que cualquier otra chica de su edad: el día a día en el instituto, la inseguridad, el amor, el sexo, la búsqueda de identidad, las preguntas sin respuesta de la adolescencia, etc.
Sin duda, lo más destacado y meritorio de La Hija del Dragón de Hierro es el universo que crea Michael Swanwick, y como, a pesar de utilizar elementos a priori antagónicos, logra que todo encaje con facilidad y de manera creíble. Humanos, elfos, trolls, enanos y demás razas conocidas por casi todos, interaccionan dejando a un lado las cotas de malla y las espadas medievales, para reformularse y adaptarse al mundo de marcado carácter steampunk donde les sitúa el autor. En este ambiente la magia juega un papel fundamental, pero ya no es ese poder ignoto e irracional que domina en el género fantástico, sino que se convierte en ciencia a través de su conjunción con la tecnología. Los cayados mágicos dejan paso a los manuales técnicos, y los dragones que antaño nacían de huevos, ahora son ensamblados por mano de obra barata en insalubres cadenas de montaje. Puede gustar o no.
La Hija del Dragón de Hierro es una novela de indudable calidad que merece ser leída aunque sólo sea por el placer de encontrar algo nuevo, audaz y con un punto de irreverencia. Eso si, determinado público demasiado acomodado a viejos clichés, puede acabar escaldado tras la lectura.
Autor: Swanwick, Michael
Título: La Hija del Dragón de Hierro
Título Original: The Iron Dragon´s Daughter
Traducción: Manuel de los Reyes
Ilustración de portada: Steve Stone
Edición: Colección Bibliópolis Fantástica nº 43
ISBN: 84-96173-52-6
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