Creado durante la década de los 30 por dos jóvenes judios, Joe Shuster y Jerry Siegel, Superman marcó un hito en el mundo del cómic, hasta aquel momento dominado por héroes sin ningún tipo de superpoder.
Como curiosidad, la primera aparición de Supeman data en realidad de enero de 1933, pero no cuadra con la imagen definitiva que tendría varios años después en su apoteósico estreno nacional. El nº 3 del fanzine Science Fiction contaba con una historia titulada the Reing of the Superman , en la que este último era un villano que recibía sus poderes de un científico loco sospechosamente parecido a Lex Luthor. Entreviendo su potencial latente modificaron el diseño visual, origen y motivaciones del personaje (basado en los conceptos desarrollados en la novela Gladiator de Philip Wylie) reconvirtiéndolo en la quinta esencia del héroe.
No les fue fácil a estos chavales vender su idea. Fueron penosos años de infructuosos intentos de vender su creación a editoriales y periódicos, obteniendo únicamente rotundas negativas. No fue hasta 1938 cuando lograron que la National Periodical Publications (la actual DC Comics) se interesara por el personaje. Shuster y Siegel cobraron 130 dólares y, quedaron tan satisfechos por el simple hecho de que por fin se publicara, que cedieron los derechos de autor a la editorial por un par de contratos como guionista y dibujante a 15 dólares por semana. No imaginaban por aquel entonces lo que iban a acabar perdiendo en esta transacción. La primera aparición de Superman en el Action Comics número 1 con fecha de portada Junio de 1938 se considera a día de hoy el cómic más valioso del mundo y el personaje es el que, quizás, haya generado más beneficios en la industria de los medios de comunicación. Sin embargo, no les dio la riqueza a sus creadores. No fue hasta casi los años 80 cuando DC reconoció públicamente los meritos de estos dos autores y les ofreció una pensión vitalicia (tras décadas en las que llegaron a estar sumidos en la más absoluta pobreza debido a sus incesantes intentos judiciales de reivindicación de sus derechos).
La entrada del último kryptoniano en escena dio el pistoletazo de salida a docenas de personajes con superpoderes y al nacimiento de un nuevo y prometedor género: el cómic de super-heroes. Este nuevo tipo de aventuras tuvo sus días luminosos, la revolucionar el mercado del cómic obteniendo cifras de venta como nunca antes se habían logrado e impulsando exponencialmente las miras del negocio; y días oscuros, las continuas y brutales demandas (infundadas o no) entre editoriales por supuestos plagios o las intromisiones del gobierno al considerar los cómics el germen de la violencia y perversión juvenil (aquí salió mucho a relucir la presunta relación pederasta-homosexual entre Batman y Robin) lo que generó la creación del férreo Cómic Code.
Solo un puñado de personajes sobrevivió (con decencia) al paso de los años y Superman fue uno de ellos, ayudado, eso si, por una continua relación amor-odio con los diversos medios audiovisuales. Desde seriales radiofónicos hasta series de animación, este super-héroe por definición tuvo una intermitente pero persistente presencia multimedia a lo largo de seis décadas.
En la actualidad, Superman vuelve a estar en la cresta de la ola mediática debido al inminente estreno de una nueva y renovada versión cinematográfica. Sin embargo durante años, los acontecimientos surgidos en sus páginas han disfrutado de una resonancia mundial sin precedentes. Tanto su “muerte”, como su resurrección, como su boda, han sido narrados con afán en periódicos y telenoticias del mundo entero. No se puede decir lo mismo de ningún otro personaje de cómic.
DC por tanto aprieta el acelerador y nos propone diversas opciones para abordar el personaje. Colecciones renovadas, autores de primera línea y argumentos imposibles nos traen al Hombre de Acero para todos los gustos:
Superman de Jim Lee
Al igual que hizo durante un año con Batman, Jim Lee cede su arte al héroe de la capa roja durante 12 meses, otorgándole una formidable presencia y unas batallas de impresión. El guión del siempre eficiente Brian Azzarello intenta ofrecer una perspectiva nueva del personaje, arrojándole en un mar de dudas “ligeramente” basadas en el mundo real. ¿Qué haría Superman en un conflicto real? ¿Qué acciones podría llevar a cabo y, lo más importante, con qué consecuencias? ¿Es tan fácil distinguir entre “buenos y manos” en medio de una sangrienta guerra civil como con los coloridos villanos habituales?
Superman un Año Después
Kurt Busiek nos intenta demostrar que se pueden hacer historias de Superman…sin Superman. Acompañándole a los lápices tenemos al “a ratos” excelente Pete Woods …
Tras lo acontecido en la saga de las Crisis Infinitas, hace un año que Superman ha desaparecido del panorama mientras que Clark Kent y Lois Lane viven tranquilamente dedicados a tus vidas. Para variar el amigo Lex vuelve a las andadas, lo que perturbará el tranquilo status quo de la parejita.
Superman All-Star
Grant Morrison y Frank Quitely nos ofrecen una desmitificadota visión del Hombre de Acero que, aquejado de una dolencia terminal, tendrá que enfrentarse a su propio reflejo en el espejo. Los irreverentes e imprevisibles artistas dejan su personal huella mostrándonos a Supeman como bien poco estamos acostumbrados a verlo.
The Last Son of the Earth
La tierra esta condenada, un enorme asteroide la borrará del mapa en muy poco tiempo. Frente a este hecho un desesperado científico, Jonathan Kent, intenta por todos los medios poner a salvo a su vástago, Clark. La única solución es enviarlo fuera del planeta en un arriesgado viaje sin destino conocido. Tras la destrucción del planeta, el último superviviente terrestre logrará llegar accidentadamente a un lejano planeta llamado Krypton.
Superman & Batman – Enemigos Públicos
Con guión del siempre chorra Jeph Loeb, y dibujado por el excelente Ed McGuinness, Superman & Batman nos muestran aventuras en tono ligero protagonizadas por esta imposible pareja de cruzados con capa. Loeb lo borda al boicotear con sus mediocres guiones unos entretenidos argumentos, mientras McGuinness se esfuerza en sacar lo mejor de unos personajes en situaciones bastante ridículas (el final del primer hilo argumental es como para encerrar a Loeb de por vida).
Superman & Batman – La SuperChica de Krypton
El segundo arco argumental corre a cargo también de Loeb pero esta vez acompañado del artista Michael Turner, espectacular donde los haya. El guión sigue los mismos derroteros de la anterior saga, y Loeb demuestra otra vez que por cada atisbo de interés que pueda despertar su obra, se basta y se sobra para ocultarlo bajo capas y capas de porquería. Por su parte Turner aprovecha cada viñeta para plasmar su detallista visión del universo DC y desplegar por completo su principal especialidad: dibujar nenas cañeras. SuperGirl y WonderWoman (por poner un par de ejemplos) lucen como nunca. (nota: el desenlace de este hilo argumental también es bastante aberrante, en la línea estándar de Loeb).
Superman Legado
Mark Waid con arte Leinil Francis Yu nos refrescan la memoria con una nueva re-visitación de los orígenes del superhéroe en cuestión. Partiendo de su fuga de Krypton y retomando la historia en la juventud de Clark Kent, Waid traza (de nuevo) sus primeras andanzas, la verdadera simbología de la “S” y sus incipientes relaciones con los personajes habituales (Luthor, Lois, etc…)
Superman/Tarzán - Hijos de la Jungla
Chuck Dixon y el clon histérico de Humberto Ramos, Carlos Meglia nos relatan una curiosa variante de las historias de estos dos personajes. La providencial caída de un artefacto alienígena en la costa africana interrumpe un salvaje motín en un barco ingles. Así por tanto Lord Greystoke nacerá a salvo, criándose con su familia. Mientras tanto, una colonia de gorilas adoptará a un bebé procedente de otro planeta que al crecer desarrollará asombrosas cualidades.
Superman Identidad Secreta
Kurt Busiek y Stuart Immonen nos regalan una de las mejores historias de Superman jamás escritas. Busiek nos sumerge en un emotivo relato sobre personas, lo que las convierte en héroes y la poca diferencia que hay entre ambos conceptos. Immonen realiza un trabajo excelente, caracterizado por una “ternura” (ojo, dicho sin vomitar sobre el teclado) que convierte cada página en un instante conmovedoramente épico. Una obra indispensable.
En resumen tenemos Superman para rato. Visto lo visto, la salud del Hombre de Acero es innegable y su tirón popular sigue estando fuera de toda duda. Habrá que ver si DC se atreve a dejar el personaje en manos de Mark Millar y Bryan Hitch que, tras terminar su segunda etapa en the Ultimates, han mostrado su mayor interés en ocuparse él, claro está, siempre que les permitan carta blanca como para replantearlo desde sus cimientos… Tendremos que esperar para comprobar si DC es capaz de arriesgar su máximo icono en pro de la evolución del cómic...

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