El león, la bruja y el armario... O como volver a la infancia durante tres horas.
Hacía mucho, mucho tiempo que no me divertía tanto en el cine... y que no volvía años atrás para ver una película a través de mi niño interior.
Y es que Narnia es eso: una película para todas las edades, pero hecha para verla desde nuestro lado más infantil y disfrutarla como si el espectador mismo estuviera dentro.
Para aquel que no tenga la más mínima idea acerca de lo que trata esta película, se podría entablar fácilmente una comparación con Dragones y Mazmorras (ojo, la serie de dibujos, no la película).
Los hermanos Pevensie huyen de su Londres natal para evitar la guerra, y son acogidos en el campo por un profesor que esconde más de lo que parece, en una casa que tiene muchas puertas... Tras una de las cuales se esconde el armario hecho con madera procedente de Narnia, que servirá como medio de transporte hacia esa misma tierra.
Los niños se ven envueltos de repente en la misión de sus vidas cuando casi sin querer ponen los pies en el mundo de Narnia, donde tendrán que luchar por su propia supervivencia... y la de todos los seres que allí habitan.
Ya sólo el principio de la película es sobrecogedor, donde se nos muestran los horrores de la guerra, aunque resulta curioso que los Pevensie acaben participando en su propia guerra, cuando han huido de la del mundo “real”.
Hay varias maneras de disfrutar esta película. Si eres nuevo en los mundos de Narnia, verás la película tras los hombros de la pequeña Lucy (que contagia su dulzura allá por donde va) y sus hermanos, dando al espectador la oportunidad de identificarse con ellos y descubrir las tierras de Narnia con sus pasos. Pero si ya conoces las asombrosas historias de Narnia, verás la película a lomos de Aslan, encarnación de Jesucristo, cuyo nombre hace contener la respiración a todos aquellos que le conocen.
En algunos fragmentos los lectores echarán de menos al narrador del libro, y quizá una voz en off no habría quedado del todo mal... Pero posiblemente sólo hubiera gustado a aquellos que han leído el libro. Hay algunos comentarios como el de que sólo un tonto cerraría la puerta de un armario estando dentro, que escuché para mis adentros y me hicieron sonreír.
Los personajes están construidos de una manera sencilla, pero efectiva, destacando el magnífico Peter y la dulce y valiente Lucy, así como Aslan y la Bruja Blanca Jadis. Con unas pocas pinceladas nos dan a entender cómo es el carácter de cada uno y cómo se comportarán, sin tener que pasar por una simplificación de personajes como nos tienen acostumbrados en otras adaptaciones.
Los actores están espectaculares, con la adorable Georgie Henley a la cabeza. Los niños se meten en el papel de una manera asombrosa y hacen muy creíbles sus actuaciones.
La Bruja Blanca... Impresionante. Es indiferente que sea ligeramente distinta respecto al libro, el papel parecía hecho para ella. Tilda Swimton tiene algo especial, un porte casi feérico, que la hace perfecta para este tipo de papeles y que firma de una manera muy personal.
Jim Broadbent tiene las apariciones justas, tal y como ya ocurría en el libro, pero borda su actuación como profesor Kirke, siendo un guiño perfecto para el lector.
La fotografía, una vez más, impresionante. Qué paisajes... Tal cual me había imaginado cuando leía el libro de Lewis. De nuevo somos testigos del potencial que, aparentemente, oculta Nueva Zelanda, últimamente tan explotado por el celuloide.
Los animales, perfectos, qué manera de moverse, y hablan con una fluidez pasmosa. Aún se notan ciertos fallos de movimiento, pero viendo la película a través de los ojos de un niño, esas nimiedades no se aprecian. También hay ciertos fallos de montaje, pero les concedo la misma importancia irrisoria.
En cuanto al apartado musical, simplemente maravilloso. El trailer ya apuntaba alto, pero el resultado final es asombroso. Los coros casan a la perfección con el metraje, y la música épica acompaña en todo momento, desapareciendo justo en el momento oportuno... y retornando de una manera tan suave que apenas te das cuenta.
A lo que sí se le pueden poner pegas es al doblaje. Un visionado en versión original hace ganar mucho a la película. La voz de Susan en castellano hace rechinar los dientes en alguna ocasión, y la Aslan deja bastante que desear, en comparación con la gran interpretación que realiza Liam Neeson en el original. Una pena.
La escena de la batalla es impresionante... y realmente emocionante, aunque está bastante suavizada, quizá para dar cabida a un público más joven; pero aún así, en algunos momentos resulta ciertamente fuerte. Tenía la idea preconcebida de que la batalla sería demasiado exagerada respecto al libro (donde dura muy poco), pero para nada se hace larga. Es más... es igualita que en el libro.
Una advertencia para los prisas que no se quedan a ver los créditos: hay sorpresa entre los títulos de crédito. Aunque aquí hay que poner otro suspenso para la mayoría de las salas, que encienden las luces antes de tiempo y la gente se pone de pie o, peor aún, se va, sin poder disfrutar de la guinda del pastel con la que nos brindan al final.
Me ha parecido una de las mejores adaptaciones que he visto. Todo (o casi) era tal cual me lo había imaginado según iba leyendo el libro. Creo que nadie que haya leído el libro y que le haya gustado saldrá decepcionado con la película. El director apenas se toma un par de licencias, como la escena del río, pero el resultado es extraordinario, no desentonando para nada con el resto de la película.
Mi recomendación creo que ha quedado bien clara... Si os gusta la fantasía y queréis retornar a vuestra infancia durante un breve lapso de tiempo, tenéis que verla. No se hace excesivamente larga, y han sabido ajustarla bastante bien al tiempo.

Me parece una lástima que C.S. Lewis no viva para ver el arrollador éxito que han alcanzado sus libros en la actualidad. El libro me encantó en su día y ya dije por entonces que se podía hacer una adaptación cinematográfica impresionante... Y así ha sido.
Quizá su alegoría de la Biblia no tuviera éxito en su día, pero la saga ya se ha convertido en una referencia -cinematográfica o literaria- para muchos niños... y otros no tan pequeños.
Puedo decir sin miedo a equivocarme que me ha gustado bastante más que otras películas que tanto tiempo llevaba esperando y que tantas expectativas me habían creado. Hay una sensación que experimento cuando veo una película que me impresiona hasta estos límites, aunque en contadas ocasiones siento. Pero El león, la bruja y el armario lo ha conseguido una vez más.
¡Por Narnia...Y por Aslan!
Ficha técnica:
- Director: Andrew Adamson
- Actores: Georgie Henley (Lucy), Skandar Keynes (Edmund), Anna Popplewell (Susan), William Moseley (Peter), Tilda Swimton (Jadis, la Bruja Blanca), Liam Neeson (voz de Aslan), Ray Winstone (voz de Sr. Castor), Dawn French (voz de Sra. Castora), Jim Broadbent (Profesor Kirke), Kiran Shah (Ginarrbrik), Rupert Everett (voz de Sr. Zorro) y Sim Evan-Jones (voz de Maugrim).
- Guionistas: Andrew Adamson, Ann Peacock, Christopher Markus y Stephen McFeely
- Productores: Mark Jonhnson y Philip Stever
- Coproductor: Douglas Gresham
- Director de fotografía: Donald M. McAlpine
- Diseño de producción: Roger Ford
- Vestuario: Isis Mussenden
- Maquillaje: Howard Berger y Gregory Nictoero
- Supervisor de Efectos visuales: Dean Wrigth
- Montaje: Sim Evan-Jones y Jim May
- Música de: Harry Gregson Williams
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