CAMISETAS AURORA Colabora con nosotros
Ciclo Robert E. Howard: El Arte de la Guerra en la Edad Hyboria (X)
Continuamos repasando los ejercitos de las naciones hyborias,aquella edad inconcebible, de ensueño, en la que los resplandecientes y poderosos reinos se extendían sobre la Tierra como mantos azules bajo las estrellas
Por J. von Ranke

Ciclo Robert E. Howard - El Arte de la Guerra en la Edad Hyboria (X) Nemedia (cap. Belverus) – Tras Aquilonia, el reino hiborio más poderoso. Ambos estados se han enfrentado entre sí en numerosas ocasiones a lo largo de los siglos. Aún siendo Aquilonia más potente en términos militares, Nemedia, reino organizado férrea y feudalmente en torno a la autoridad real, ha podido aprovecharse frecuentemente del carácter semiautónomo y muchas veces rebelde de las baronías aquilonias, lo que ha impedido darle al conflicto otra conclusión más allá de un delicado equilibrio entre ambas naciones.

El rápido desenlace de la guerra entre Numedides y su general rebelde, Conan, ha impedido asimismo cualquier actuación de Belverus dirigida a aprovechar esta situación de inestabilidad en Aquilonia. Probablemente debido a la fama del propio Conan como líder militar, el rey Nimed ha decidido establecer una relación mutua sobre bases más amistosas (política que afronta una seria oposición entre las filas de la propia nobleza nemedia).

Nemedia mantiene relaciones por lo general amistosas con Ofir y Koth. Corinthia es un reino aliado (de hecho, un estado cliente) y el reino de Brithunia un objetivo deseable para ser igualmente sometido. Los ocupantes del trono de Belverus siempre han deseado ampliar sus fronteras haciéndose con las provincias occidentales de este reino vecino o, si fuera posible, incluso conquistarlo por completo; hasta el momento estas ganancias territoriales más allá de la frontera oriental nunca han podido convertirse en permanentes.

Los ejércitos de Nemedia recorren toda la gama, desde la infantería ligera hasta la caballería pesada; todos ellos habitualmente bien entrenados, equipados y motivados. La Academia de la Guerra en Belverus goza de una excelente reputación por sus estudios sobre las técnicas militares de los reinos hiborios. El ejército permanente (caballería pesada noble más diversos contingentes de infantería) se complementa con unidades o incluso oficiales mercenarios siempre que sea necesario. Por otra parte, Nemedia es uno de los destinos preferidos de los bárbaros nórdicos que viajan hacia el sur en busca de empleo para sus hachas y espadas y la Guardia Real mantiene un contingente de mercenarios aesires y vanires (en diferentes unidades). En lo que se refiere a la arquería, se prima el uso de las ballestas sobre los arcos.

Ofir (cap. Ianthe) – El reino de Ofir está bien protegido por fronteras naturales excepto en su frontera sur, donde limita con Koth. En este punto sus defensas se apoyan en castillos, torres de vigilancia y ciudades amuralladas. Ofir es el más rico de los reinos hiborios; no está tan poblado como Aquilonia o Nemedia, pero cuenta con otro recurso también de gran valor militar: sus minas de oro.

La diplomacia ofirea descansa desde hace muchas décadas en los préstamos a bajo interés (o, en numerosas ocasiones, a fondo perdido) que realiza a los tesoros de Tarantia, Belverus y Khorshemish. Estos tributos encubiertos, la hostilidad abierta de las otras dos naciones y la férrea determinación de los monarcas de Ianthe (por no hablar del número de tropas mercenarias de primera calidad que podrían contratar caso de ser atacados) han conseguido mantener hasta hoy la independencia de Ofir.

Ofir carece de verdaderos amigos, pero puede decirse que sus enemigos se neutralizan unos a otros y ninguno de los tres grandes reinos que le rodean se arriesgaría a afrontar las iras de los otros dos con motivo de una invasión. Por ello puede decirse que es, en principio, aliado de todos ellos. Argos se encuentra habitualmente bien dispuesto hacia Ofir y nunca ha supuesto una amenaza para este reino (y viceversa).

Las fuerzas armadas de Ofir están formadas sobre todo por mercenarios, pero la vocación militar no escasea tampoco entre los naturales del país. Debido a la necesidad de mantener un ejército permanente y al poder y agresividad de sus vecinos, la proporción de tropas de elite entre sus ejércitos es la mayor de cualquier reino hyborio.

Ciclo Robert E. Howard - El Arte de la Guerra en la Edad Hyboria (X)

Ciclo Robert E. Howard - El Arte de la Guerra en la Edad Hyboria (X) Pictlandia (o Selvas pictas, o Territorio picto) – Salvajes, belicosos primitivos, refractarios a la civilización por antonomasia, las tribus pictas habitan los bosques primigenios de su país. Pictlandia, que en su día se extendió desde el Océano Occidental hasta las fronteras de Aquerón, se ha visto con el tiempo enormemente reducida, ocupando ahora una franja costera que apenas representa una décima parte de su extensión original.

Inmersos en una guerra permanente entre las propias tribus y con sus vecinos, cimerios o aquilonios y, en menor medida, también contra zingarios y vanires (así como contra su propio y agresivo entorno), los pictos carecen de una autoridad central aunque, en ocasiones, líderes carismáticos como Zogar Sag hayan estado a punto de lograr una posición similar.

Las tribus pictas no cuentan con aliados; pese a ello los corsarios zingarios y los piratas barachanos comercian en ocasiones con las tribus costeras. Los cimerios mantienen con los pictos un enfrentamiento sin tregua que data de la noche de los tiempos. Por lo demás, en la profundidad de las selvas pictas mora una raza blanca, los ligúreos, tal vez descendientes de hechiceros aqueronios exiliados, respecto de los cuales los pictos mantienen una relación de cauta neutralidad.

Los pictos se organizan en clanes que obedecen a un único jefe. Sus armas son primitivas, habitualmente de cobre o piedra pulida (con excepción de las armas de hierro o acero que puedan obtener mediante trueque o captura) y en ningún caso utilizan armadura, aunque sí capas de pieles y escudos pequeños o medios. Resultan excelentes cazadores y rastreadores, organizándose en formaciones (hordas) de infantería irregular.

Punt (cap. Kassali) – El reino negro de Punt es un enemigo hereditario de Keshan y también desconfía del creciente poder de Zembabwei. Su esplendor bárbaro descansa literalmente sobre los lechos arenosos de sus ríos, ricos en arenas auríferas.

Punt no mantiene contactos regulares, ni comerciales ni de otro tipo, fuera de los reinos negros y la influencia que sobre este reino han podido tener culturas cercanas como la estigia o shemita se ha limitado históricamente a poco más que las depredaciones de bandas esclavistas.

El metal de las puntas de lanza de sus guerreros es, principalmente, bronce aunque pueden encontrarse armas de acero en manos de los jefes guerreros, conseguidas a cambio de polvo de oro o piedras preciosas. Los lanceros de Punt no utilizan armadura y la caballería es desconocida en este territorio.

Ciclo Robert E. Howard - El Arte de la Guerra en la Edad Hyboria (X)

Ciclo Robert E. Howard - El Arte de la Guerra en la Edad Hyboria (X) Reino Fronterizo (o Reino(s) de la Frontera) – Esta tierra desolada de pantanos, brezales, y llanuras azotadas por el viento, situada al sur de Asgard y Cimmeria, forma una especie de tierra de nadie entre las naciones bárbaras del norte, Hiperbórea al este y los reinos civilizados de Nemedia y Brythunia, más al sur.

Por la región de la Gran Marisma Salada, al suroeste, deambulan bandas de agresivos primitivos, a duras penas humanos, armados de porras y lanzas aguzadas al fuego. Se piensa que son el producto degenerado de muchas generaciones de criminales y esclavos fugitivos.

A pesar de todo, el Reino Fronterizo puede aparecer como una interesante tierra de oportunidades a los ojos de los hijos desheredados de la pequeña nobleza nemedia, de los más civilizados clanes hiperbóreos occidentales, o de los bandidos y nobles rebeldes de las tierras hiborias que se refugian en estas tierras salvajes. Por otra parte, muchos mercaderes han optado por esta ruta para transportar sus mercancías con el fin de evitar los altos impuestos que se cobran en los caminos reales de Nemedia. El Reino Fronterizo es también la principal vía de acceso de los bárbaros nórdicos a las tierras hiborios.

No existe ninguna autoridad central en este “reino”, dividido en un puñado de pequeñas ciudades-estado y diversos feudos consistentes en, a lo sumo, varias decenas de chozas en torno a una casa fuerte o un pequeño castillo. Los señores guerreros (verdaderos “barones bandidos”) se enfrentan unos con otros por el control de la escasa tierra fértil, de sus rebaños o incluso de sus siervos. Los “ejércitos” (meras bandas armadas, infantería irregular) raramente superan los cincuenta hombres y sólo sus líderes montan a caballo o emplean algún tipo de armadura.

subir
Aurora Bitzine revista de fantasía y ciencia ficción a 1 de diciembre del 2005