Kosala – Poco se sabe de este reino tropical situado en las junglas existentes al occidente de Vendhya. Su sociedad está organizada alrededor de la religión, y el fanatismo impregna todas sus acciones.
El principal enemigo de Kosala es, al menos en potencia, Turan. Este reino desearía extenderse hacia Oriente y, de ser posible, controlar el tráfico de las caravanas desde sus mismos orígenes. Los aliados de Kosala son Iranistán y, sobre todo, Vendhya. Los gobernantes de las ciudades-estado de Kosala se encuentran vinculados con este reino no sólo mediante tratados comerciales y de amistad, sino también a través de lazos matrimoniales.
Las fuerzas armadas de Kosala están formadas básicamente por infantería ligera y media, ya que este reino apenas recurre al uso de caballería en la batalla.
Koth (cap. Khorshemish) – Este antiguo y poderoso reino, que existía antes incluso de época de las invasiones hiborias, ocupa un lugar de preeminencia en el sur hiborio. Su capital es el centro de una activa y famosa industria de armas y armaduras, y sus productos son conocidos y apreciados en todos los países civilizados y, a veces, más allá aún.
La localización geográfica de este reino, enclavado entre diversas cadenas montañosas, ha contribuído, sin duda, a su poderío, así como a la preservación de su identidad e independencia. Su posición central en el occidente hiborio explica que los pocos pasos practicables que atraviesan dichas cadenas montañosas resulten extremadamente valiosos para sus vecinos, ya que todo el tráfico comercial se encauza a su través… y los monarcas de Koth siempre están dispuestos a cobrar por su cruce los impuestos más altos que puedan soportar los mercados.
Koth mantiene relaciones diplomáticas adecuadas con Ofir, las ciudades-estado shemitas (aunque años atrás Koth intentara invadir Shem) y con Corinthia; pero exige tributo a las ciudades sureñas de este reino (para irritación tanto de corintios como de nemedios). Ninguna de estas naciones puede considerarse como verdadero aliado, en el sentido estricto de la palabra, de Koth, ya que todos y cada uno de ellos han sufrido su traición en diversas ocasiones; sin embargo, la importancia de las rutas comerciales que atraviesan Koth explican que mantener las mejores relaciones posibles con el trono de Khorshemish les resulte de elevada importancia. Esta hostilidad velada se va convirtiendo en más patente según se viaja hacia el norte. Tanto Aquilonia como Nemedia observan con recelo todos y cada uno de los movimientos de Koth, donde han desaparecido más caravanas y agentes procedentes de estos dos reinos de los políticamente aceptables. Argos, invadido por Koth en el pasado reciente en dos ocasiones y Ofir, una vez, son los reinos que, en principio, vigilan con mayor atención sus fronteras con Koth.
En lugar de mantener numerosas unidades militares ligeras de manera permanente, Koth habitualmente emplea infantería media y pesada, alistando o contratando fuerzas irregulares según dicte la ocasión. Durante décadas, los ejércitos de este reino han mantenido un elevado nivel; sin embargo, la avaricia del rey Strabonus le ha llevado a intentar ahorrar gastos en el capítulo militar y, como consecuencia, su ejército experimenta un lento pero imparable goteo de los soldados y oficiales con más experiencia, quienes encuentran más alicientes y mejor paga en las fuerzas mercenarias de Shem.
Los ejércitos de Koth seguramente aparecen extraños a los ojos hiborios a causa de su mezcolanza de formaciones, equipo y tácticas, tanto occidentales como orientales. Una misma fuerza militar puede emplear a la vez unidades tan dispares como, por ejemplo, infantería pesada, camelleros nómadas del desierto y media docena de elefantes.
Kusan – El reino khitano más occidental. Con su sofisticada cultura, y debiendo sacar ventaja de su emplazamiento en una peligrosa encrucijada de pueblos y tradiciones, el poder de Kusan descansa tanto en su pequeño ejército como en la experiencia y habilidad de sus espías y diplomáticos.
Diversas facciones dentro de la corte propugnan diferentes vías frente al mundo exterior: el aislacionismo, los contactos preferenciales con Occidente, o los contactos preferenciales con Oriente (el resto de Khitai). La política exterior del reino varía según la fortuna de estas camarillas. En cualquier caso, todos los pueblos y naciones situados al Occidente son considerados como bárbaros (más o menos peligrosos, más o menos provechosos).
Debido a sus contactos con los clanes hirkanios y la facilidad para adquirir monturas, Kusan es el único reino de Khitai que realiza un uso intensivo de la caballería, ligera o media. Con todo, la mayor parte de sus fuerzas consiste en infantería ligera y media.

Kush (cap. Meroe) – El reino de Kush da su nombre a todas las naciones situadas al sur de Estigia; sin embargo, existen entre ellas profundas diferencias. Además de ser el reino más civilizado de toda la región, también es el más digno de tener en cuenta desde el punto de vista militar. Así, por ejemplo, los esclavistas estigios y shemitas raramente atacan los poblados de los orgullosos kushitas, prefiriendo en cambio atacar sus objetivos en los más débiles Darfar o Keshan (lo que no impide que los mismos jefes kushitas vendan a su propia gente a los esclavistas, ya porque se trate de indeseables a los ojos de su tribu, ya se trate de simples deudores, enemigos políticos, etc.).
Kush es un reino tributario de Estigia, lo que no quiere decir que los dictados de Luxur se atiendan sin demora en Meroe, especialmente tras el derrocamiento de la antigua dinastía de ascendencia estigia (los chaga) por los gallah nativos. La frontera común es incluso escenario de frecuentes escaramuzas entre elementos militares “incontrolados” de ambos reinos.
Estigia, Argos, Zíngara y los piratas barachanos comercian con Kush, si bien ninguna de las naciones hiborias mantiene tratos formales con este reino. Los enemigos de Kush son Darfar y Amazonia.
El ejército de Kush emplea armamento y tácticas que tienen su origen en Estigia. Las armaduras metálicas son infrecuentes y tan sólo la nobleza o los jefes guerreros suelen utilizarlas, más como elementos ceremoniales que como protección en la batalla. La mayor parte de su ejército de está integrado por infantería ligera (lanceros y arqueros), existiendo contingentes de caballería ligera y, en menor medida, de infantería media. En no pocas ocasiones los guerreros kushitas, sobre todo su caballería, son empleados como auxiliares en los ejércitos de Estigia y no son desconocidos en las ciudades de Shem como fuerzas mercenarias.
Aunque existen asentamientos de cierta importancia en las costas de este reino, (Zabhela) Kush carece de fuerzas navales.

Meru (cap. Shamballah) – Este reino aislado, situado entre los montes Talakma y las montañas Himelias, resulta prácticamente desconocido para el mundo exterior. Algunas tribus hirkanias comercian con sus habitantes para conseguir oro y jade, pero, por lo general, los jinetes de las estepas no buscan contacto alguno con Meru.
Los guerreros de este reino teocrático de las montañas se agrupan en formaciones de infantería ligera y media, lanceros principalmente. La caballería resulta desconocida, y poco útil, en la “Copa de los Dioses”.
|