La nueva miniserie de Mark Millar, uno de los guionistas más de moda dentro de la industria actual del cómic (eso no se puede negar) vuelve a darle una vuelta de tuerca más al género superheroico, cambiando las tornas y quebrantando casi todas las reglas del género. Sin lugar a dudas se trata de uno de los guionistas con más éxito del comic-book USA, firmando algunos de los títulos más vendidos de los últimos años, como The Authority, The Ultimates o Ultimate X-Men. Millar ha sabido jugar sus mejores bazas desde que el éxito le sonrió cuando se hizo cargo de la serie The Authority. Este escocés de pro no deja indiferente a nadie, gracias a sus controvertidos guiones, repletos de violencia, un sentido del humor negrísimo y referencias culturales por doquier.
Ahora, tras crear su propio sello independiente, el Millarverso, llegan a España sus dos primeras series: the Chosen “El Elegido” (que narra con su habitual estilo radical el nuevo advenimiento de Cristo en nuestros días…..) y la que nos ocupa: Wanted (Se Busca).
Millar juega con el concepto de antihéroe, llevado hasta las últimas consecuencias. Una idea interesante y bien tratada que da la impresión de ser una versión superhéroica de la película “American Psycho”, fundiendo temas y situaciones peliagudos que, de haber sido gestionados por otros autores menos hábiles, resultarían ridículos y fallidos.
Como es habitual en los argumentos de Millar no faltan los personajes estrambóticos, en este caso “joyas” de la talla de la Zorra, Cabeza de Mierda o Jonnhy Dos Pollas. Lo mejor, aparte del primer vistazo: muchos de ellos imponen bastante (sobre todo Cabeza de Mierda, que acojona y todo). Por otro lado, podemos ver guiños a los personajes de cómic de toda la vida, ya que encontramos docenas de personajes Marvel y DC debidamente disimulados, reconvertidos y millarizados como ya pasó en the Autorithy (esa pareja gay formada por un “Batman” hiperviolento y un “Superman” lila a mas no poder).
Es una trama que se desarrolla de una manera muy coherente, fluida y extremadamente entretenida... Engancha como muy pocos títulos actuales pueden hacerlo, siendo un eficaz compendio de elementos “de moda”, repleto de sorpresas y giros argumentales sorprendentes, aparte de contar con un final inesperado que te dejará de una pieza.
El arte corre a cargo de un profesional de la talla de J. G. Jones (visto por ejemplo en la miniserie Marvel Boy junto a Morrison). En la línea de Bryan Hitch, intenta dar un tono fotorrealista y una narración cinematográfica que beneficia enormemente al conjunto de la obra. Se ajusta perfectamente, ofreciendo espectacularidad a raudales y realismo urbano a partes iguales. Atención especial al parecido del protagonista con…. Eminem, ¿casualidad?
Estamos ante una (nueva) gamberrada de Millar, una burla a la condición humana, realizada con mucho juicio, espectacularidad, afán de provocación, crueldad y mucho, mucho humor. Violencia gratuita, malas formas, poca ética, y torrentes de mala leche son los ingredientes que reúne esta miniserie de Top Cow. En definitiva, un cómic que tiene todas las papeletas para poder llevarse a pantalla (al igual que casi todos los trabajos de Millar), aunque para ello sea necesario una ingente cantidad de dinero y un sentido del riesgo poco habitual en la industria cinematográfica. Tal y como comenta el guionista, el argumento de su cómic es ideal para una película ya que las historias de tipos malos son siempre mucho más interesantes y esta "es la cosa más violenta y malvada que he escrito nunca".

|