Cuando Jim Lee vendió Wildstorm a DC Comics muchos creyeron que seria el comienzo de una serie de colaboraciones y participaciones artísticas entre el cofundador de Image y los talentos de DC. Después de años de vacíos rumores circulando sobre su posible retorno a una serie regular, la editorial encontró la forma de tentar a Lee apostando 1.000 dólares a que no sería capaz de dibujar 4 números seguidos … Ni que decir tiene que Lee ganó la apuesta de largo.
En octubre de 2002 se produce en Estados Unidos el esperado debut del dibujante a los lápices de la serie mensual Batman, siendo el primer número el cómic más pedido del mes por los libreros de todo el país, y dejando atrás a los habituales ocupantes en esos puestos: los mutantes de Marvel y, desde su relanzamiento por parte de Dreamware, los Transformers.
Batman nº 608, con guión de Jeph Loeb y arte de Lee, es el inicio de un arco argumental de 12 números (un año completo) titulado Hush, en el que el Hombre Murciélago se las verá con multitud de sus enemigos, siendo la mayor amenaza un misterioso nuevo personaje que desde bastidores orquestará todas las tragedias en las que se verá envuelto.
El hilo argumental lleva de cabeza al lector en una cuenta atrás a la espera de la publicación del último número en el que (supuestamente) todo será revelado ¿quién es Hush? ¿porqué le está dando tanta caña al pobre Batman durante todo un año? Este codiciado número contará con dos versiones de una impresionante portada desplegable dibujada por Lee. "Dado el éxito de la historia, sentimos la necesidad de hacer algo grande para acabarla", comenta, "Pensé que sería genial hacer dos portadas... una para los héroes y otra para los villanos. La única manera de que estuviesen todos juntos era crear estas portadas desplegables."
Por otra parte, también estará disponible en un tomo recopilatorio de 316 páginas, 17x26 en tapa dura, a un (casi desorbitado) precio de 24€.
Entrando en lo que es la historia es si, queda en un argumento simple y funcional, que se disfruta si el lector entra en el juego que le proponen los autores: el lucimiento puro y duro del arte de Jim Lee. Durante 12 números desfilan todos y cada una de las “versiones” Lee de los personajes más representativos del entorno de Gotham. Desde el ex comisario Gordon hasta el Acertijo, pasando por Joker, Dos Caras, Killer Croc, y un largo etcétera, todo a mayor gloria del artista.
Hay que destacar una verdadera e impresionante set piece: la paliza que Batman le propina al Joker durante ¡todo un número! Lee fusiona la brutalidad del hombre Murciélago (la sangre prácticamente salta de las páginas) con los recuerdos y motivaciones que van cruzando por su cabeza, impulsándole de manera inexorable a deshacerse del payaso del crimen de una vez por todas y de forma poco caballeresca. Lamentablemente, este tour de force se ve lastrado por una resolución sencillota y totalmente superficial (algo habitual en los guiones de Loeb).
Mención aparte merecen los personajes femeninos, una de las especialidades de Lee. El guión “improvisa” la aparición de prácticamente todo el elenco femenino existente: la Cazadora, CatWoman, Poison Eve, Harley Quinn, Lady Shiva, incluso Lois Lane, para que puedan caer bajo el influjo de los exuberantes trazos del autor. En esa faceta Lee realiza su habitual magia, y cada aparición el sexo “débil” es un deleite constante para el lector.
Resumiendo, Batman se zurra con todos los villanos clásicos, y de paso con Superman, todo magistralmente ilustrado por Lee, mientras se codea con las bellezas mas curvilíneas de su historia reciente. No será una historia que pase a los anales del mundo del cómic (por lo menos a nivel económico si que lo hará) pero el espectáculo esta asegurado, siendo del material actualmente publicado del hombre Murciélago lo mas accesible para el público. Perfecto para leerse tras ver Batman Begins….
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