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En Viñetas: D. Stevens & the Rocketeer
Dado que el estrepitoso fracaso en taquilla de la muy reivindicable Sky Captain y el Mundo del Mañana parece apuntar a que el favor del publico en general se ha alejado considerablemente del tono pulp y sin complejos tradicional de la aventura clásica, advierto el momento apropiado para reivindicar dicha temática y esa gratificante forma de contar historias desde esta sección. Que mejor para ello que recurrir a todo un icono del género como Dave Stevens, sus espectaculares pin-ups y su héroe, the Rocketeer.
Por Cristobal Montes

En Viñetas - D. Stevens & the Rocketeer The Rocketeer surge a principios de los 80s como fill-in en la revista Starslayer cuando el productor de Pacific Cómics pidió al dibujante Dave Stevens que "llenara unas paginas en blanco” al final de dicha revista. Nacido en California en 1955, dibujante autodidacta dedicado al cine (participó por ejemplo en la elaboración de los storyboards de Indiana Jones En Busca del Arca Perdida) y a la animación, Dave Stevens se inició en el mundo del cómic como entintador del mítico Russ Manning en las páginas de las tiras de Tarzán.

Con fecha de salida de 1981, la primera historia de the Rocketeer fue publicada como fill-in (historias cortas utilizadas como relleno en cómics y revistas realizadas por artistas desconocidos -o no tanto-), pero Stevens se tomó muy en serio su labor para aquel encargo, creando un personaje que bebe directamente del ambiente de la aviación en los años 30, el glamour de aquella época y del serial cinematográfico pulp. Asi, Cliff Seccord, un piloto de avionetas de exhibición, se convierte a su pesar en héroe sin ganas de serlo al caer en sus manos un artefacto de lo más sorprendente. La historia de por sí tampoco es muy original, pero el talento de Stevens con los lápices no tiene parejo.

Es fácil adivinar mirando las pulcras páginas de the Rocketeer y las miles de ilustraciones que el californiano ha hecho a lo largo de los años, cuáles son sus mayores influencias: desde Norman Rockwell a N.C.Wyeth o Alberto Vargas (genios de la ilustración americana y el pin-up en el siglo XX) hasta una larga lista de los más influyentes autores de comicbooks de la pasada centuria: Will Eisner, Jim Steranko, Joe Kubert… pero sobre todo los míticos Hal Foster (el dibujante y creador del Príncipe Valiente) y Frank Frazetta (figura clave de la iconografía norteamericana en cuanto a ilustración de fantasía heroica se refiere, y que los más viejos del lugar recordarán por sus diseños para la versión animada de El Señor de los Anillos y Tygra: Hielo y Fuego).

En Viñetas - D. Stevens & the Rocketeer Todas estas influencias se mezclan en los limpios trazos de la mano de Stevens para dar lugar a unos dibujos que en muchos momentos parecen cobrar vida propia. Gran parte de ello se debe a la insultante facilidad con que Stevens dibuja a la figura femenina y en concreto a la protagonista de la historia que traerá de cabeza a nuestro héroe, Betty. Inspirada directamente en la reina de los pin-ups por excelencia de los años cincuenta Bettie Page, la curvilínea protagonista del cómic despunta en todas y cada una de sus apariciones.

Tras una excelente acogida después de esta breve primera aparición, Stevens dibuja una primera miniserie de 5 números que aparecerá entre los años 81 y 85 en una línea argumental que se convertirá en el sustrato de lo que será el futuro guión de la adaptación cinematográfica.

Stevens, que nunca se ha caracterizado por su puntualidad en las fechas de entrega, se hace rogar tras la aparición del número 5 de la primera miniserie, apareciendo el primer número de The Rocketeer Magazine tres años después de aquél bajo el sello Comico. La proverbial lentitud de Stevens en el tablero hace posible únicamente la edición de dos números del Magazine que pasa a ser editado por Dark Horse. Será bajo esta editorial cuando 6 años después de la fecha de salida del número dos del magazine cuando sus muchos admiradores vean colmados sus deseos con la tercera y última entrega del mismo, ayudado a los lápices por Michael Kaluta. Será la última vez hasta la fecha que the Rocketeer vea la luz en el formato del cómic.

En 1985 los productores Danny Bilson y Paul de Meo (productores en los 90s de la serie The Flash) se interesan por adaptar el cómic para el cine, pero el proyecto no vería la luz hasta algo más tarde, de la mano de Disney. Por aquellos años, los largometrajes animados de Disney empezaban a levantar cabeza, con lo cual la posibilidad de reinvertir parte de esos beneficios en importantes producciones de imagen real a través de su filial Touchstone generó la apuesta para el verano de 1991 de Rocketeer, protagonizada por los noveles Bill Campbell y Jennifer Conelly acompañados por los veteranos Timothy Dalton y Alan Arkin.

En Viñetas - D. Stevens & the Rocketeer Dave Stevens participó en todo el proceso de la producción como productor asociado, preocupado por la fidelidad de la adaptación, así como realizando storyboards ocasionalmente, diseñando escenarios e incluso trayendo a su escultor propio para recrear el famoso casco de Rocketeer.

Para esta superproducción (pese a que los casi 50 millones de dólares de presupuesto no impresionarían a nadie en la actualidad) se contó con la dirección de Joe Johnston, nombre asociado a productos de entretenimiento como Jumanji o Hidalgo. Johnston, formado a su vez en la cantera de la productora de efectos especiales Industrial Light & Magic, contó con un amplio equipo de esta última para hacer creíble la imaginería del original. Con este equipo de técnicos expertos en fx y reutilizando bastantes de las técnicas empleadas en la tercera parte de Indiana Jones, se dio verosimilitud a los vuelos y piruetas de Rocketeer. Por desgracia el tiempo no pasa en balde para esta película, pues desde entonces las técnicas infográficas han barrido del mapa a los efectos ópticos.

Dave Stevens siempre ha afirmado que su inspiración para crear a su meteórico héroe se basó en tres conceptos: sus recuerdos infantiles sobre cohetes y lecturas acerca de acciones heroicas, su fascinación por las mujeres esculturales, y una pasión desmedida por todo aquello concerniente a la Norteamérica de previa a las II Guerra Mundial. Estamos seguros que por lo menos dos de esos tres argumentos son universales.

En Viñetas - D. Stevens & the Rocketeer

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Aurora Bitzine revista de fantasía y ciencia ficción a 1 de abril del 2005