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Mitos y Leyendas: De la Llegada de los Thuata de Danu
Desde los albores de los tiempos, la verde Irlanda estuvo poblada por seres míticos. Entre la bruma del pasado es difícil discernir donde acaba la leyenda y empieza la historia.
Por Manuel Burón

Mitos y Leyendas - De la Llegada de los Thuata de Danu Después de que un diluvio terrible acabara con casi todos los hombres de Irlanda, tan solo quedó Fintan, que había utilizado su magia para transformarse en salmón y sobrevivir en el agua. Cuando las aguas empezaron a retirarse, se transformó en halcón y así sobrevoló la isla para cerciorarse de que la tierra estaba libre. Durante muchos años vivó solo, con la excepción de los demoníacos formoré, una fantasmagórica y terrible estirpe de criaturas que vivían en el norte y eran más una sombra que seres de carne y hueso. Odiaban a los humanos aunque no localizaron a Fintan por su disfraz de animal.

Algún tiempo más tarde llegó un grupo procedente de Grecia. Les conducía Partolón, quien estaba acompañado de su esposa, Delgnat, famosa tanto por su belleza como por su lujuria; sus tres hijos con sus tres esposas; tres druidas llamados Tath, Fiss y Forhmarc; y varios cientos de seguidores. Al llegar exploraron la isla y descubrieron que estaba cubierta de una densa foresta con una única llanura en el medio. En aquellos tiempos tan solo había en Irlanda tres lagos y nueve ríos. Partolón y los suyos talaron árboles suficientes como para formar otras cuatro llanuras, consiguiendo de ese modo tierras para cultivar. Más tarde, inventaron la cerveza y acordaron las leyes que rigen sobre la propiedad de la tierra.

Durante el tiempo que allí estuvieron, estos colonos lucharon constantemente contra los formoré, liderados por el brutal Cicul. Pero estos no eran el único problema de Partolón, ya que poco después de la invención de la cerveza, descubrió que su mujer le engañaba, pues se acostaba con su sirviente Topa, y los dos adúlteros agregaban a su crimen el delito de beber de la cuba real de cerveza. El ofendido marido decidió ponerles una trampa y sorprenderlos. Dijo a sus esposa que se iba de expedición, pero volvió inesperadamente para descubrirlos acostados. Pudo matarlos allí mismo, pero prefirió llevarlos ante un tribunal para que fueran juzgados. Topa tenía poco que decir; sin embargo Delgnat se defendió acusando a Partolón de abandono de sus deberes conyugales. Alegó que había estado tan ocupado organizando a su gente, que había descuidado a ella y su hogar, y que una mujer joven e impetuosa se había dejado llevar por su instinto natural. El tribunal declaró que si bien Delgnat era culpable de lascivia, Partolón había sido el responsable y era, por tanto, igualmente culpable. De esta forma ambos se reconciliaron y Partolón prometió pasar más tiempo en casa. Para su desgracia, la pareja real no tuvo mucho tiempo de felicidad, ya que una nueva plaga asoló Irlanda y en ella murieron todos los emigrantes griegos, salvo un hombre, Tuan, que huyó a las montañas, donde vivió su soledad durante veinte años.

Mitos y Leyendas - De la Llegada de los Thuata de Danu Transcurrido este tiempo, Tuan vio que llegaba un nuevo grupo de invasores: los nemedios, llamados así por el nombre de su jefe, Nemed. Los nemedios eran los supervivientes de una poderosa tropa proveniente de una tierra desconocida. En principio zarparon 32 barcos con 560 pasajeros a bordo, pero tan solo había quedado una embarcación con nueve personas. No obstante, estos nemedios tuvieron fortuna en Irlanda. Ellos y sus descendientes talaron más árboles aún y crearon muchas más llanuras en las que cultivar. Fue Nemed quien construyó el primer palacio en aquel lugar, que más tarde se llamaría Emhain Macha.

Por desgracia, los nemedios pronto entraron en guerra con los formoré, y los dos grupos se enfrentaron en cuatro titánicas batallas. En los años en que vivió Nemed, sus seguidores siempre salieron victoriosos, pero tras su muerte, los formoré sojuzgaron a los nemedios, cobrándoles tributo cada año en la fiesta de Samhain. Este tributo consistía en dos terceras partes de los niños nacidos el año anterior, y una proporción igual de las cosechas y la leche. Después de soportar esto durante varios años, los nemedios se rebelaron y se alzaron en armas para derrotar a sus dominadores. Los formoré se retiraron a su fortaleza más septentrional, en la isla de Tory, aguas a dentro de la costa Irlandesa. Allí el héroe nemedio Fergus y todos sus seguidores, excepto treinta de ellos, murieron luchando contra el enemigo. Algunos huyeron a la isla del este, liderados por su nuevo rey, Britano. Otros, sin embargo, marcharon a Grecia en busca de refuerzos.

Cuando este remanente regresó a irlanda, lo hizo con tres grupos de gente: los fir bolg, los fir galian y los fir domnann. Los fir bolg pronto destacaron entre los recién llegados y se convirtieron en el grupo dominante. Como soberanos hicieron una cantidad de cambios, Dividieron el país en cinco zonas: Ulster, Leinster, Munster, Connacht y Meath. Asimismo, instituyeron la idea de reinado otorgándole un carácter sagrado. Su rey más famoso fue Eochi mac Erc, quien gozaba del favor de los dioses, gracias al cual Irlanda tuvo abundantes cosechas, y fue creado su primer código legal. Además la felicidad y la prosperidad estaban garantizadas porque no llovió sobre Irlanda, siendo solo necesario para regar los cultivos el rocío de la mañana y el atardecer. Otra de sus grandes hazañas fue la de haber logrado la paz con los formoré, cosa que ningún otro hombre había conseguido antes.

Sin embargo, este estado de bienestar no duró mucho, pues pronto llegó otro contingente de invasores a Irlanda. Eran los descendientes de aquellos mismos nemedios que habían huido a Britania tras ser derrotados por los formoré. Durante su estancia en Britania, este pueblo había adquirido cualidades muy superiores a las de los meros mortales, con poderes físicos y mágicos que sobrepasaban en mucho a los de los fir bolg. Una mañana de primavera les vieron flotar hasta posarse en tierra. Estos mágicos seres se llamaban los thuata de Danu, el pueblo de la diosa Danu, y trajeron el secreto de la fundición del hierro.

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Aurora Bitzine revista de fantasía y ciencia ficción a 1 de abril del 2005