Ya era hora, según muchos, de que apareciera un RPG basado en el fantástico mundo de la Tierra Media, creado por J. R. R. Tolkien para su archiconocida trilogía El Señor de los Anillos. Y es que mucha gente piensa que los dos juegos aparecidos anteriormente para las videoconsolas, Las Dos Torres y El Retorno del Rey, no recrean fielmente la Tierra Media, y que ni siquiera son juegos que merezca la pena comprar debido a su estilo –son simples mata-mata de orcos, aunque el modo multijugador de la segunda entrega resulta muy divertido- y su corta duración.
En La Tercera Edad controlaremos a un grupo de viajeros de distintas razas. Empezaremos sólo con Berethor, un guerrero de Gondor que partió de su patria para encontrar al desaparecido Boromir, pero durante el juego conoceremos a cinco personajes más, entre ellos la elfa Idrial, capaz de usar magias de curación y de ataque, o el montaraz Elegost, cuyas técnicas se basan en su destreza en el uso de arcos y flechas. Además, en determinados momentos del juego controlaremos a los famosos personajes de la Comunidad del Anillo; Gandalf se unirá a tu equipo durante las luchas contra el Balrog y el Rey Brujo, y el apuesto Aragorn, el enano Gimli y el elfo Legolas se turnarán para ayudarte en la batalla del Abismo de Helm.
Siguiendo el estilo de Final Fantasy –en especial de la décima entrega de la saga-, La Tercera Edad se basa en unos combates por turnos que, si bien resultan algo largos, son en general bastante buenos, debido al cuidado sistema de habilidades y magias de los distintos personajes. Además, el juego cuenta con un apartado gráfico espectacular, con unas recreaciones espléndidas, teniendo en cuenta hasta el más ínfimo detalle, de los nueve diferentes escenarios, desde Moria hasta los campos del Pelennor (escenarios que, por cierto, son los mismos que se usaron en las escenas realizadas por ordenador de las películas), y unas animaciones también de muy buena calidad. Otro punto notable es el hecho de que los héroes tengan una apariencia configurable, es decir, que cambiarán su aspecto a medida que les equipemos con diferentes vestimentas o protecciones; por ejemplo, al principio veremos al enano Hadhod con el rostro al descubierto, pero si le equipamos con los diferentes yelmos que encontremos durante la aventura, además de estar mejor protegido llevará el casco mientras luchemos, caminemos o veamos una escena de vídeo.
El apartado sonoro es también digno de mención, ya que escucharemos de fondo la música de las películas mientras recorremos la Tierra Media. Es también notable el gran doblaje realizado, si bien a veces los personajes mueven los labios sin decir nada, u oímos sus voces sin ver los movimientos de su boca. Algunos de los actores de doblaje son reconocidos profesionales; además de contar con el doblador de Gandalf, José Mediavilla, podremos ver a otros dobladores, como José Padilla, que da voz al montaraz Elegost, a quien conocemos de la serie de televisión de Los Simpson, donde da voz al director del colegio, Seymour Skinner. Padilla también ha trabajado en juegos como Commandos 3 y series como Futurama (Dr. Zoidberg, Zapp Brannigan) o Super Mario BROS (Luigi, el hermano de Mario).
Sin embargo, la calidad del juego se ve menguada por culpa de algunos fallos. Para empezar, el juego en su modo de historia carece de mini juegos, si bien podremos controlar a los siervos del Señor Oscuro Sauron en el Modo Malvado, disponible desde el menú principal. Además, el juego es excesivamente corto, ya que dura menos de treinta horas, bastante por debajo de la media de duración de los RPGs de calidad, y los combates terminan por cansar.
En definitiva, El Señor de los Anillos: La Tercera Edad es un juego de rol que, sin llegar a ser una maravilla, por su gran ambientación encantará a los fans de los libros de Tolkien.
Tipo de juego: Rol.
Plataforma: PlayStation2, XBOX, GameCube.
Distribuidora: EA Games.
Idioma: Castellano.
Fecha de lanzamiento: 3 de noviembre (16 en GC).
Precio: 63,95 euros.
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