Estaba anunciado, la guerra esta a punto de abatirse sobre los reinos del norte. El tiempo del odio llegará. El invasor nilfgaardiano no parece detenerse ante nada, y unos tras otros todos los monarcas sucumbirán ante su poder.
La saga de Geralt de Rivia, en esta su cuarta entrega, continua de manera inexorable los hechos que tomaron principio en el volumen anterior. Ya olvidadas las aventuras del “insignificante” brujo, se centra ahora en una historia mucho más global y trascendente, las conquistas de Nilfgaard. La ambición de su emperador obliga a todos lo peones del juego a ponerse en un bando u otro, cuando no es en los dos a la vez.
Es esta una novela que deja cierto regustillo agridulce. Dulce y mucho, porque tiene unas virtudes encomiables. El estilo y los recursos que Sapkowski despliega para escribir esta obra son admirables. Precisamente por eso, queda el rastro amargo, otra vez nos encontramos con una historia parcial, una parte de de un todo. Pero no la más importante. Es como si se publicara una obra estupenda por entregas sin atenerse a la finalización de tramas. Con el agravante que aún habremos de esperar mucho meses para seguir leyéndola.
Es posible catalogar a Sapkowski como un maestro de la literatura en general y no solo del género fantástico en particular. Cuando el genial polaco se decide por hacer algo, lo hace con total y absoluta solvencia. Es capaz de ahondar en las emociones humanas como nadie. La relación entre Geralt y Yennefer es el ejemplo más claro y evidente, sus idas y venidas, sus peleas y reencuentros son reales y humanas hasta la saciedad.
Sapkowski se recrea también en la elaboración de personajes, aún los secundarios están todos muy trabajados y perfectamente desarrollados. El mensajero Aplegatt, el intrigante y codicioso Codringher, la extensa cohorte de magos y brujas con sus diversas ambiciones; historias y personalidades, y naturalmente los ratas, que nos prometen emoción a raudales para la próxima entrega.
Pero el lector de fantasía, por regla general, busca algo distinto, acción. Este es un aspecto en el que Sapkowski tampoco se queda atrás. Aunque con cuenta gotas, es capaz de describir imágenes vívidas sobre los extraordinarios duelos de Geralt, o las mágicas batallas entre hechiceros. Matanzas y torturas tampoco escapan a la pluma del autor, que trata de desmitificar la guerra como fuente de gloria y honor. Esto es muy de agradecer, deja de aparte el lado infantil de la guerra, su lado épico y se enfrasca en la descripción de su lado más pavoroso, el de los civiles que la sufren sin buscarla, los daños colaterales que otros dirían. Nos presenta incluso la versión logística, sus cálculos de costes y bajas.
Tal y como se preveía en La Sangre de los Elfos, es Ciri la que va tomando peso y protagonismo en el desarrollo de la saga, convirtiendo tanto a Geralt como a Yennefer en satélites. Incluso el mismísimo Emhyr var Emreis, emperador de Nilfgaard, que toma cuerpo y por fin aparece como un ser humano. Pero no todos son humanos en este mundo que se nos propone. Una miríada de razas humanoides se nos vienen presentando de manera algo borrosa, pero absolutamente desmitificadora respecto de la fantasía épica más usual.
Los elfos, no pierden sus atributos clásicos de belleza, longevidad y destreza, pero demuestran aquí la barbarie que es capaz de apoderarse de cualquiera que luche por su supervivencia. O bien las dríadas, las ya viejas conocidas habitantes del bosque de Brokilón, que casi sin esperaza, defienden su territorio y su modo de vida con total decisión. Precisamente aquí, se desarrolla una de las escenas más impresionantes de todo el libro, cuando en muy pocas páginas, por medio de Jaskier, Geralt y todos nosotros nos enteramos con todo detalle del transcurso de la historia. Una forma realmente magistral de ejercer de narrador.
En definitiva, una obra que si por algo defrauda es por su longitud, que no por su calidad, y que como ya se preveía, va camino de convertirse un clásico de la fantasía. Muy por encima de los tan cacareados y múltiples “nuevos Tolkien” que con tanta saña nos amenazan los editores.
Titulo: Tiempo de Odio
Titulo original: Czas Pogardy
Serie: Ciclo Geralt de Rivia (IV)
Autor: Andrzej Sapkowski
Portada: Gallego Bros
Traducción: José María Faraldo
Edición: Bibliópolis
ISBN: 84-96173-10-0

|