Con el nacimiento de la revista Oriental Stories, se abre un nuevo mundo de posibilidades para Howard. Durante la corta vida de esta publicación, que después cambiaría de nombre a Magic Carpet Magazine, incluiría en sus páginas, un puñado de relatos, algunos de los cuales tuvieron como trasfondo las cruzadas.
Una época con una carga épica tan grande no podía dejar indiferente a Howard, así que dedicó el tiempo a un profundo estudio historiográfico de la época. Sus relatos no se limitan solo a un periodo o un área, si no que abarcan tanto la primera cruzada, como el fin de la ocupación cristiana en Oriente Próximo. Así mismo la acción se desarrolla por todo la geografía de Oriente Medio, llegando incluso a la mismísima China, de la mano de Tamerlán.
La mayor parte de los relatos, muchos de ellos están entre lo mejor que Howard escribió, tienen una estructura recurrente y muy difundida hoy día en la novela histórica. Nos presenta un personaje, que sirve como testigo de las hazañas o desgracias de grandes personajes históricos, y a través de sus ojos presenciaremos momentos álgidos de la historia. Así pues asistiremos a las conquistas de Tamerlán, de Zenghi o de Baibars. Siempre con la fuerza épica, la acción sin pausa que Howard imprimió a sus relatos. Características estas que quedan especialmente impresas en esta serie, ya que Howard parece escribir para lectores con conocimientos en la materia, puesto que no pierde demasiado tiempo en hacer una introducción histórica de las situaciones. Una ambientación histórica cargada de detalles y fruto de estudios cuidadosos para evitar anacronías. Es curioso, que en uno de los relatos aparezca un arma de fuego, siglos antes de su invención oficial, entra dentro de lo posible que Howard oyese hablar de algún tipo de leyenda al respecto y decidiera incorporarla, sobretodo teniendo en cuenta el lugar donde esta ambientado el relato, en la Asia profunda, casi frontera con la China milenaria y plagada de misterios.
Más que cruzados, podríamos hablar de aventureros occidentales en tierras sarracenas en la época de las cruzadas. Suelen tener un origen común, que se repite a lo largo de toda la carrera de REH. Su protagonista suele ser irlandés gaélico, o cualquier otro descendiente de celta. Encontramos algún descendiente de nórdico, pero suelen ser excepciones. Con un carácter huraño, violento y vengativo, el cruzado de Howard no reconoce más amo que él mismo, ni tan siquiera siguen los dictados de la cruz, si no que en muchos casos están más cerca del paganismo que del cristianismo. Sus historias personales se mezclan perfectamente con la línea argumental principal, y así consigue Howard contar en unos cuantos folios lo que otros muchos necesitarían cientos de páginas para narrar. Flashbacks y saltos temporales son recursos muy utilizados por REH para integrar sus héroes en la trama y para mantener la tensión del lector de principio a fin.
Contrariamente a como podría pensarse, Howard no pierde demasiado tiempo en disquisiciones de tipo racial, tan solo breves apuntes sobre el carácter indómito de los gaélicos y poco más. Incluso se permite hablar brevemente sobre su admiración por el pueblo turco y su bravura.
La fatalidad persigue a estos esforzados aventureros, llegando incluso a morir en algunos de los casos, cosa casi excepcional en los protagonistas de Howard. La gran excepción es Cormac FitzGeoffrey, el único que repite de toda la serie. Las aventuras de Cormac tienen un carácter más personal, con cierta carga mágica, lo que hace de él un héroe mucho más típico del repertorio howardiano. De hecho, el mismísimo Howard decía de él, que “era el personaje más sombrío que nunca había creado”, incluyendo naturalmente a Bran Mac Morn y a Solomon Kane. El caso contrario es el inglés Giles Hobson, personaje totalmente atípico. Gordo, borracho, mentiroso y cobarde, solo su extraordinaria capacidad para el engaño y su suerte le hacen sobrevivir a las continuas adversidades que se le presentan. ¿A quién querría representar?
En su conjunto conforman una de las series de más calidad de Howard. Repletos de acción, aventuras e incluso romanticismo. El fatalismo, el ánimo de venganza y la furia están contados como nunca antes de había visto. Alguno de ellos, como “Lord of Samarcand “, se encuentran a la altura de lo mejor de REH. Por el momento siguen sin publicarse en castellano.
Red Blades of Black Cathay. (Oriental Stories, Feb-Mar 1931)
Godric de Villehard, se embarca en la tercera cruzada como muchos otros normandos sin fortuna. Bajo el ideal de ¡Cristo y la Cruz! Se esconde una búsqueda de fortuna, que a ninguno se pasa desapercibida. Estando bajo las ordenes de Bonifacio de Montserrat, se le ordena salir con un pequeño grupo de hombres, a encontrar el mítico reino del Preste Juan. Un enclave cristiano imaginario que tuvo gran relevancia en la época de las cruzadas, y al que se le atribuían grandes riquezas. Muchos cruzados se esforzaron en encontrarlo con la excusa de defenderlo de sus vecinos infieles.
Buscando este reino recorre gran parte de Asia Menor, llegando a penetrar en el Asia Central y más allá. . Un día, perdidos en un desierto rocoso y con pocas posibilidades de sobrevivir, rescata una bella mujer que esta siendo acosada por unos bandidos. Pierde a todos sus hombres, pero el y ella milagrosamente se salvan. Pierde la conciencia, y cuando despierta se encuentra en un lugar de ensueño, en el reino de Black Cathay.
Este pequeño reino, emparentado con los chinos, es amenazado como todo su entorno, por Genghis Khan. Sus soldados, escasos y degenerados por la vida fácil, no parecen capaces de defenderlo sin la ayuda de un luchador experto como Godric.
Hawks of Outremer (Oriental Stories, Primavera 1931)
Cormac FitzGeoffrey regresa a Outremer uno de los reinos conquistados en Oriente Medio, allí se encuentra con un viejo amigo que le cuenta que la ciudad su antiguo señor ha sido reducida a ruinas por un jefe tribal. El cruzado entonces, jura venganza.
Primero busca a Conrad von Gonder, un borracho y cobarde noble germánico que negó ayuda a su señor Gerard de Gissclin, al que a pesar de ser joven y caballeresco, Cormac apreciaba.
Después se dirige a El Ghor, en busca del cabecilla musulmán que acabó con la vida del francés. En el camino encuentra moribundo y torturado a uno de sus viejos camaradas, que le cuenta toda la historia sobre la muerte de su señor. Todo fue una trampa.
Ambos se dirigen a la fortaleza, con el animo de cobrarse la ansiada venganza, así como de rescatar a Yulala, la joven que ayudó a escapar al joven compañero de Cormac, y de la cual este, estaba enamorado.
Pero esta no es la única sorpresa que le espera en esta aventura, su enemigo más odiado aparecerá por sorpresa.
The Blood of Belshazzar (Oriental Stories Otoño 1931)
Cormac, siendo ahora un ex cruzado fuera de la ley, se encuentra en Bab-el-Shaitan, un pequeño reino en las montañas del Taurus. Allí se reúne la peor calaña del oriente medio. Hombres de todas las razas, muy distintos entre si, pero con algo en común. Son peligrosos asesinos y formidables guerreros. Todos sirven al amo de esta fortaleza, Skol Adbhur, quien mantiene su hegemonía enfrentándolos unos a otros. Skol es llamado El Carnicero, por su terrible crueldad. Algo siniestro y maligno rodea este lugar, donde las mujeres desaparecen en la noche sin dejar rastro.
Cormac esta buscando algo lo suficientemente interesante para pagar el rescate de su viejo amigo, el señor de Antioquia, que está prisionero de los turcos. Skol, que es un bebedor empedernido, le muestra entonces una extraña joya llamada La Sangre de Belshazzar. Este misterioso rubí, fue encontrado centurias en una ciudad sumergida, y ha pasó por las manos de grandes reyes, incluidas las de Alejandro el Grande. Su poder parece inmenso, y parece tener una gran capacidad para atraer el mal sobre sus dueños.
En un nido de buitres sucede lo inevitable. Skol es asesinado y todos se acusan entre ellos. Luchando entre sí por encontrar la joya, por cuya ambición habían sido todos reunidos.
Lord of Samarcand (Oriental Stories, Primavera 1932)
Ak Boga, un tártaro que se encuentra en misión secreta por las tierras de los turcos. Observa como los orientales acaban con un ejército de caballeros cristianos. Desde su escondrijo, vio como dos caballeros occidentales se enfrentan entre si. Decide unirse al vencedor, un escocés gigantesco, y pedirle ayuda para completar su tarea al servicio del Emir de Tartaria. Donald MacDeesa, solo tiene un deseo, vengarse de Bayazid, el sultán de los turcos que arrasó su ejército. Así que con la promesa del oriental, de que su señor le ayudará en esta tarea, le acompaña hasta Samarcanda, la fastuosa cuidad sede de la corte del emir.
Allí servirá a Tamerlán, el conquistador más allá de la consumación de su venganza
Sowers of the Thunder. (Oriental Stories, Invierno 1932)
Cahal Ruad O’Donnell, un príncipe gaélico exiliado y resentido llega a Egipto. Allí conoce un extraño, con el que comparte una noche de juerga antes de abandonar la ciudad de Damietta, camino de Jerusalén. Sus destinos se cruzarán mas tarde, cuando el irlandés vuelve de una incursión en el este para avisar de que una horda de salvajes jinetes amenaza toda Palestina. El peligro se cierne no solo sobre los reinos cristianos que aún permanecen, si no también sobre los árabes. Los Kwarizmanos por un lado y los mamelucos liderados por Baibars por el otro, quieren conquistar todo oriente medio.
The Lion of Tiberias (Magic Carpet Magazine 1933)
John Norwald, un cristiano en tierra santa, ha sido capturado tras una batalla. Tras haber sido tratado con generosidad, decide ponerse al servicio de sus captores. Un día, que salió a cabalgar con el hijo del jefe, son acosados por un grupo de jinetes. Tras una feroz defensa, son atrapados y el joven es asesinado. Así su destino se enlaza con el de Zenghi, el conquistador de Edesa y el mayor azote de los cristianos de su tiempo.
The Gates of Empire (Golden Fleece, Enero 1939)
Giles Hobson es un vagabundo, borracho y mentiroso inglés que se deja arrastrar por su infortunio hasta aparecer en el Egipto fatimí. Allí, para salvar su vida, se inventa historias que le van introduciendo más y más en el curso de importantes acontecimientos. La caía de la dinastía fatimí y la conquista de Egipto por parte de Shirku, el tío de Saladino.
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