Es conocido por todos los aficionados al rock que el pasado 17 de mayo de 2010 amanecimos con la noticia del fallecimiento de Ronnie James Dio, la voz de los primeros Rainbow en los años 70, de los Black Sabath renovados de comienzos de los 80 y de algunos himnos del heavy metal con su propia banda Dio. Nos queda el legado de su música y, particularmente, un montón de recuerdos ligados a las canciones de este monstruo del rock.
La llegada de Dio al lado más duro del rock vino de la mano de Ritchie Blackmore. Tiempo atrás, Ronnie James había militado en los terrenos de la canción más ligera, llevando una apariencia que a más de uno le llamaría la atención, por la diferencia con ese aspecto desenfadado y heavy que le caracterizaría desde mediados de los años 70. Como cantante del grupo Elf, Dio tuvo su primer contacto con el guitarrista de Deep Purple durante una serie de conciertos que aquel grupo realizó como teloneros de Blackmore y compañía. La historia del rock duro cambió para siempre a partir de entonces.
Blackmore estaba descontento con su situación dentro de Deep Purple, banda que desde la llegada de Coverdale y Hugues comenzaba a tomar una deriva musical hacia terrenos más funky que rockeros. Ritchie buscaba otro rumbo para su carrera y encontró los socios adecuados en la formación de Elf. Dio tomó el relevo de sus anteriores cantantes en Purple y fundó Rainbow, que continuaba el legado musical de los Deep Purple más hard rockeros, con unas letras cargadas de épica y magia, como resultado de la unión de fuerzas entre Ritchie y su nuevo vocalista.
Rainbow representó en su momento el super-grupo por excelencia dentro del heavy. Estaba compuesto por el mejor dentro de su género en cada puesto de la banda. El trío formado por Dio-Blackmore-Powell ha sido irrepetible y, por razones obvias, ya no lo volveremos a ver. Un ejemplo del poderío de aquellos Rainbow se encuentra en el único directo que publicaron, que incluía material de sus dos primeros discos, así como una versión de Mistreated, esa joya compuesta por Blackmore y Coverdale en los años de la tercera formación de Deep Purple.
Pero, como suele pasar cuando conviven tantos gallos en un mismo gallinero, la primera formación de Rainbow no tuvo una vida larga. El grupo llevó sus música en los años siguientes a terrenos más comerciales, incluso coqueteando con el AOR a comienzos de los 80. Aquella épica que había caracterizado a los álbumes en los que Dio cantaba se perdió, aunque nuestro cantante iba a volver a aportarla a otra banda grande dentro del heavy clásico. Lo mismo que pasó con Blackmore y Rainbow, el encuentro de Dio con otro guitarrista esencial del rock fructificaría en una unión de fuerzas que haría historia.
Black Sabath se veía en el dilema de reemplazar a su vocalista Ozzy Osbourne, expulsado de la banda por los excesos que aumentarían incluso con el paso de los años. Una primera etapa musical brillante que veía peligrar su continuidad, aunque por una de esas situaciones no previstas se cambió el curso de los acontecimientos. Fue en una jam realizada por Dio, acompañado por los tres miembros de Black Sabath, cuando la química nació e Iommi le propuso convertirse en el nuevo vocalista del grupo. Se trataba de un registro vocal completamente distinto al de Ozzy, ya que se cambiaba el histrionismo por una voz potente, evocadora de una garra épica que casaba a la perfección con los Sabath.
El nombre de Dio quedó grabado en la memoria de los seguidores de Black Sabath sobretodo por una grandísima canción, progresiva y llena de fuerza, como es Heaven and Hell. Por lo demás, decir que por medio de aquella formación nueva de la banda de Iommi, los caminos de dos de los grupos pioneros del heavy metal se cruzaban. Esa mezcla de la saga Deep Purple y los oscuros Black Sabath dio como resultado unos discos que para algunos representan de lo mejor del género. No sería la última vez que los Sabath integrarían en su seno a un músico procedente de las filas de los Purple o de algunos de sus grupos filiares, aunque eso ya es otra historia.
Pero, lo mismo que pasó con Rainbow, el choque de caracteres entre el vocalista y el guitarrista de la banda dio al traste con la segunda formación de Black Sabath. Dice la leyenda negra, que llegó un momento en que cada uno de los integrantes de Sabath iba por separado en las giras y solo se encontraban durante los conciertos. Y, también, se dice que Dio subía el volumen de su voz en las grabaciones de los discos, para que se escuchara por encima de la guitarra de Iommi.
El caso es que Ronnie James Dio acabó creando su propia banda, Dio, que comenzó dando a luz algunos himnos del heavy metal de los 80, para posteriormente ir decayendo en calidad compositiva, aunque no interpretativa, ya que precisamente el interés de Dio se encontraba en los conciertos y la magnífica voz del cantante, que a pesar de los años continuaba manteniendo un excelente nivel de registros, cosa que no se podía decir de otros vocalistas contemporáneos suyos. La leyenda de Dio fue ganando enteros y volvió a vivir otro momento importante cuando Black Sabath le requirió de nuevo como cantante, dejando el testimonio de dicha reunión en un disco de aceptable factura, aunque las diferencias entre los egos implicados volvieron a resurgir y nuestro cantante volvió a volar en solitario.
Dio se ha convertido en una de esas figuras respetadas por todos dentro del mundo del heavy metal, lo cual no es fácil de encontrar. Sus interpretaciones impecables, su significativo pasado musical, le han convertido en referencia obligada para todo aspirante a cantante de metal que se precie. Y lo curioso es que, a una edad en que muchos estarían ya pensando en la jubilación, le llegó nuevamente la oportunidad de regresar a sus orígenes dentro del heavy, pero no de la mano de Blackmore y de una tantas veces solicitada reunión de los Rainbow, sino del lado de Iommi y sus Black Sabath.
Se cuenta que Iommi fue a ver un concierto de Dio y que, al término, decidió ir a saludar al cantante a su camerino. El encuentro fue mucho más amistoso de lo esperado y resultó en una nueva colaboración musical de ambos, que primero llevó a componer tres temas nuevos para un recopilatorio de los años de Dio con Sabath y, posteriormente, a grabar un nuevo disco de la formación segunda de los Black Sabath, solo que bajo el nombre de Heaven and Hell, para diferenciar a esta de la banda que contaba con Ozzy como cantante. Cosas de los músicos...
Heaven and Hell ha sido un proyecto que Dio podía alternar con su carrera en solitario. La camaradería entre los “viejos rockeros” de Black Sabath parecía preludiar una larga trayectoria para esta nueva-antigua banda de heavy metal. Pero la lucha del cantante con un cáncer, a pesar del cual no había abandonado los escenarios, ha llevado a un final desgraciado, quizás esperado por todos aunque no lo quisiéramos aceptar. Ya no volverán a sonar igual temas como The gates of Babylon o Heaven and Hell, sencillamente porque la voz que forjó la leyenda de estas canciones no volverá sonar en directo.
El que escribe estas líneas ha estado durante años deseando que Blackmore “bajara de la burra”, abandonara a sus Blackmore's Night y regresara al rock, para reunir a los Rainbow originales. Esto ya no será posible y ver a Joe Lyn Turner intentando recuperar el legado musical de esta banda con sus Over the Rainbow, no es lo mismo. Desde aquí quiero rendir homenaje a uno de los músicos más grandes del heavy metal. La fuerza de sus canciones, el espíritu épico que lograba dar a cada una de sus interpretaciones, hacen de sus discos algo obligado de conocer para todo aficionado al buen rock que se precie.
Dio fue capaz de convertir en algo potente a una balada de tintes trovadorescos como fue Rainbow Eyes o de reinterpretrar el sonido de los creadores del heavy metal por medio de temas como Neon knights. Aunque no fueran sus discos más brillantes, de su época en solitario nos quedan algunas buenas canciones como Don't talk to strangers y, sobretodo, el recuerdo de una voz que estaba por encima de todas las demás del género. Nadie ha llegado a los niveles de Dio en cuanto a fuerza y pasión, era impresionante ver a un hombre tan pequeño sacar aquel chorro de voz en sus conciertos. No te olvidaremos.
|