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AEEyB: Hachazo#8
Nuestros “hachazos” son las reseñas cortas, directas a la yugular, que nuestros dinámicos socios escriben sobre todos aquellos libros, películas y comics que a nos interesan. Enfréntate a nuestros críticos y verdugos... si te atreves.
Por AEEyB

AEEyB - Hachazo#8 CONAN Y LOS DEMONIOS DE KHITAI
Título: Conan y los demonios de Khitai.
Autores: Akira Yoshida - Paul Lee.
Edita: Planeta, 2007.

Las aventuras de Conan el cimmerio han conocido muchas versiones a lo largo de los años en sus historias de cómic. La editorial Dark Horse nos ha ofrecido hasta la fecha una cara nueva de estas historietas, rompiendo en ocasiones con el modelo tradicional, pero teniendo resultados de calidad bastante decente. En ocasiones, sus tebeos han seguido la ortodoxia howardiana más férrea, dejando un gran sabor de boca a los fans del creador de Conan. Pero, también, han realizado productos menos fieles a la obra de Howard, llevando lo creativo a terrenos de mayor flexibilidad respecto al original literario. Esto siempre se puede perdonar cuando el tebeo realizado es lo suficientemente bueno como para olvidar esa heterodoxia howardiana. El problema está cuando -y esto es lo que primó durante muchos años en los cómics de Conan- dichas “licencias literarias” se enmarcan en tebeos de mala calidad.
Pero este no es el caso del cómic que aquí nos ocupa. Tengo que decir que en muchos de los tomos que recogen series limitadas del cimmerio editadas por Dark Horse, he tenido mis reservas a la hora de hacerme con ellos. ¿Qué de nuevo se nos puede ofrecer de un personaje tan explotado por la industria del cómic americano como es Conan? Ya fue una decepción cierta serie limitada que pudimos ver hace tiempo, por mucho que contara con autores de calidad como Tim Truman, aunque es verdad que otras han resultado una sorpresa agradable, que se alejaban un tanto de las historias que ya conocíamos de Conan, aunque sin duda funcionaban como tebeos de acción bien realizados. No eran obras maestras, pero sí productos efectivos y de buenas cualidades como objetos de lectura. Algo similar puede decirse de Conan y los demonios de Khitai.
Supongo que los lectores conocerán la clásica historia de Lobezno en Japón, realizada por Claremont y Miller hace tres décadas, la cual servía para convertir a Logan en un personaje de gran hondura, alejándolo del ambiente de la Patrulla-X. Estos autores pusieron la primera piedra para lo que posteriormente sería el despegue de Lobezno como héroe más popular dentro del universo mutante. Se trataba de una historia donde se explica en tono de suspense el encuentro entre Logan y la cultura japonesa, que sirvió a Miller para dar rienda suelta a la experimentación narrativa que luego caracterizaría a su obra. Leyendo Conan y los demonios de Khitai, resulta significativo que me haya venido a la memoria la serie limitada de Lobezno.
La relación de Conan con el “Japón” imaginado por Howard se ha podido leer en varios cómics. Entre ellos, se encuentra una de mis historias más queridas del personaje, La trilogía de Heku, así como también podemos destacar varios números de la serie Conan Rey. Pero este tomo de Dark Horse nos presenta algo distinto: la llegada de un Conan monarca de Aquilonia a tierras del este, supuestamente en sus primeros años de reinado, en busca de estrechar relaciones comerciales y diplomáticas entre ambos mundos. El engaño de una de las partes implicadas mezcla a nuestro héroe con una trama sobrenatural, tan del gusto del género de la fantasía heroica. La novedad quizás se encuentre en la realización de la historia, a la manera de un tebeo de acción correctamente hecho, con un dibujo de líneas claras, un color muy expresivo y un guión poco “howardiano”, si se quiere, pero bien llevado.
Paul Lee es ya bastante conocido dentro de los cómics de Conan publicados por Dark Horse. La afición, en general, le ha acogido bastante bien y en esto se suma quien firma estás líneas. Es un buen dibujante, muy solvente, de estilo casi europeo por la ausencia de barroquismo en su trazo y una manera muy dinámica de narrar las historias. Todo hay que decirlo, ayuda mucho a hacer más agradable este aspecto grafíco el color. No resulta tan expresivo como en la finalizada serie Conan la Leyenda, pero igualmente tiene mucha presencia en el efecto de las páginas sobre el lector.
El guión de un desconocido Akira Yoshida -al menos, para mi- cumple con su función de entretener con cierta calidad. No se puede decir que este tebeo sea una joya del Noveno Arte, pero como producto de pura evasión -y qué son la literatura, el cine o los cómics sino eso- no se le puede pedir más. Se nos hace raro ver a un Pallantides de aspecto joven, ya que la imagen que la mayoría tenemos de él pertenece a las aventuras del rey Conan de la Marvel, en las cuales el militar aquilonio es un veterano de avanzada edad. Pero nadie dijo que una versión del universo del cimmerio sea la definitiva, excluyendo a otras si estas se han hecho de manera correcta. Al fin y al cabo, no nos engañemos, el único Conan “verdadero” es el de Howard, todo lo demás son adaptaciones más o menos fieles al original, en las cuales lo mínimo a pedir es no engañar al lector y entretener.
Conan y los demonios de Khitai, con su recuerdo a las historias orientales de Miller -la lucha con el “samurai” al final nos trae otra vez a la memoria el Lobezno de Claremont-Miller-, nos hace pasar un buen rato. Eso nadie lo duda, independientemente de que sea más o menos ortodoxa la visión de Conan que nos ofrece.

Miguel A. Garrido.

AEEyB - Hachazo#8 LA TUMBA DE DRÁCULA
Título: La tumba de Drácula.
Autores: Marv Wolfman-Gene Colan y otros.
Edita: Panini, 2009.

Drácula es uno de los mayores iconos de la literatura de terror. Junto con Sherlock Holmes, es probablemente el personaje salido de los libros más adaptado al cine. Y, siendo el cómic un medio expresivo tan cercano al cinematográfico, este no podía dejar pasar la oportunidad de hacer sus propias adaptaciones del horrible vampiro de Transilvania.
La Marvel Cómics se llenó de los clásicos del terror en los años 70, introduciéndolos en el universo de sus superheroes de manera más o menos digna. Eran colecciones que se saltaban la auto-censura americana, el Cómics Code, ofreciendo dosis de sangre y violencia mucho mayores que en el resto de publicaciones de la época. También, esto llevó a crear muchos personajes derivados o influidos por estas aportaciones al cómic de terror. Hablamos de Blade, el Motorista Fantasma, el Hombre-Cosa, etc.
Pero si una serie en especial se recuerda de aquellos años, es la magnífica Tumba de Drácula. Esta colección introdujo el mito de Drácula en los Marvel Cómics, habiendo sido invitado de excepción en varias historietas de los superheroes de la casa sobretodo en la década de los 70. Recordemos, por ejemplo, que Drácula vivió su particular romance con la líder de la Patrulla-X, Tormenta.
Seguramente, uno de los principales atractivos de esta colección se encuentra en el apartado gráfico. El dibujante Gene Colan hizo uno de sus mejores trabajos con esta serie y esto es decir mucho, ya que estamos hablando de uno de los dibujantes de mayor calidad de la Marvel clásica. Con diferencia, uno de los mejores y, lamentablemente, menos reconocidos autores de aquella época mágica. Su dibujo sobresale sobretodo en esas tramas de blanco y negro, que le convirtieron en uno de los reyes del trazo sombrío en el cómic americano de los 70.
El tomo que ha publicado Panini incluye también episodios dibujados por los grandes Adams y Buscema, de un estilo que gustará especialmente a los lectores de la añorada Espada Salvaje de Conan, ya que el blanco y negro, las franjas de grises y el estilo realista acercan mucho gráficamente estas historias a las del Conan clásico. A esto añadimos el guión, que no es una maravilla pero sí lo suficientemente solvente como para disfrutar al máximo las aventuras del Conde Drácula.
Hace ya muchos años de la publicación de los tebeos del Drácula de la Marvel. Anteriormente, Forum/Planeta nos los habían ofrecido en formato grapa y en la añorada Linea Excelsior/Biblioteca Marvel. Ahora nos presenta un atractivo tomo de 500 páginas, blanco y negro, de cuyas ventas depende la continuidad de la colección. Uno espera que material de tanta calidad tenga la respuesta adecuada por parte del público, crucemos los dedos.
Marv Wolfman, autor de la mayoría de los guiones del tomo, mezcla de manera interesante el original literario con el género de superheroes, realizando unas historias que gustarán al lector habitual de tebeo americano, así como también al aficionado más exigente, que no mira tanto los géneros sino la pura calidad del producto. Y aquí la hay, envuelta de sangre, violencia y una curiosa identificación de quien lee las historietas con el protagonista, que no podemos decir sea precisamente un “heroe” aunque a medida que avanzan los episodios el conde nos revela un carácter orgulloso y noble, que contradice con sus “hábitos alimenticios”.
En las páginas de este tomo encontramos personajes secundarios que por momentos tienen más peso incluso en las historias que el propio Drácula. La más destacada es seguramente Rachel Van Helsing, descendiente del némesis del conde en la novela que nos lo presentó dentro de la literatura. Y también es remarcable la primera aparición de Blade, el cazador de vampiros, que a raíz del estreno de sus películas se convirtió en un personaje de cierta relevancia, a pesar de que nunca haya sido dentro del cómic-book un grandes ventas.
Esperamos que Panini siga publicando esta serie, una de las mejores dentro de la “nueva Marvel” de los años 70, aquella que incorporó héroes de color, karatecas, bárbaros cimmerios o clásicos del terror en sus propuestas editoriales. El color negro de la portada y las letras rojas nos recuerdan a la estética de los libros de la serie Crepúsculo, pensamos que para hacerlo más comercial y llamar la atención de las nuevas generaciones de lectores. En cualquier caso, agradezco y felicito a Panini por la publicación de estos tebeos, que representan un puro disfrute para los aficionados.

Miguel A. Garrido.

AEEyB - Hachazo#8 LOS HOMBRES TOPO QUIEREN TUS OJOS
Título: Los hombres topo quieren tus ojos y otros relatos sangrientos de la edad dorada del pulp.
Edición a cargo de Jesús Palacios.
Publica: Valdemar, Col. Gótica.

Valdemar ha publicado una obra que es un auténtico regalo para los aficionados al fantástico. Si bien todos disfrutamos con los grandes autores de la literatura de género, aquellos que por su manera de hacer han trascendido al tipo de obras en donde enmarcaban su obra, convirtiéndose en autores mayúsculos, respetados y de gran aura intelectual, es también cierto que hay otras obras menos estilizadas, inferiores en cuanto a calidad literaria pero no por eso de menor interés.
Hablamos de la época dorada de la literatura popular americana, llena de excesos, estructuras trilladas y un encanto especial. Son aquellas historias que venían precedidas de unas portadas casi siempre protagonizadas por jóvenes atractivas y ligeras de ropa, héroes musculosos y villanos terribles. Eran los autores de la generación del pulp, que tanto han influido en la Ci-Fi, el terror, la fantasía heroica o el policíaco que se ha hecho después, ya sea en libros, cómics o cine.
El pulp ha sobrevivido al paso del tiempo, a pesar de las campañas en contra que sus historias y autores han recibido a lo largo de los años. Pero lo cierto es que no podrían entenderse la mayoría de obras de entretenimiento actuales, sin la huella que la literatura popular americana de la primera mitad del siglo XX dejó en ellas. Ese exceso en las escenas de acción, la representación de los personajes casi como caricaturas y una ingenuidad en los planteamientos que es de agradecer, sobretodo ante los autores llamados “serios” y que pecan de pretenciosos en sus historias, hacen del pulp un gustoso bocado para el lector que solo pide entretenimiento a la literatura.
Precisamente, el no tomarse demasiado en serio a ellos mismos y a sus personajes hace de estas aventuras el doble de accesibles al público. Uno puede evadirse de la realidad por medio de historias horripilantes, sabiendo que aquello es solo universo literario, sin mayores pretensiones de trascendencia salvo la de liberarnos del duro día a día. Hacer la vida más agradable, inyectar fantasía y emoción al lector. Todos los autores reunidos en el tomo de Valdemar que aquí presentamos cumplen con esta premisa.
A nombres muy conocidos, como los de Robert E. Howard o William Irish se suman los de otros de menor popularidad, caso de Lazar Levy, pero todos ofrecen historias que siguen un mismo esquema narrativo y estilo, dominado por la prosa ágil, los efectos en el lector por medio de escenas horrendas, casi rayando la comicidad a ojos del aficionado actual. Pero la magia de estos relatos, algo seguramente imposible de explicar, ya que tiene que ver con el placer de la lectura y las sensaciones que provoca, no tanto con un examen concienzudo sobre esta literatura, se impone a todas las carencias que nadie niega que tienen las historias del libro.
Jesús Palacios nos presenta el volumen con una larga introducción, llena de análisis sobre la literatura pulp y su influencia. Un texto muy interesante, que por sí solo ya daría para un libro. En él podemos encontrar datos sobre la particular “caza de brujas” que vivieron los autores de esa generación por parte de las autoridades americanas, que hacían bandera de una moralidad agresiva, imponiendo censuras al arte y negando así el mayor derecho que puede tener un creador: la libertad. La calidad de edición del presente libro supone un reconocimiento a estos escritores, los cuales crearon escuela con una manera de contar historias sin la cual no podría entenderse la cultura contemporánea.
El terror predomina sobre el resto de géneros en la selección que contiene este libro. De hecho, Jesús Palacios se ha centrado en la ramificación del pulp dedicada al horror y su efecto más desmesurado. Son historias con un marcado acento erótico, entendido como elemento “picante” que vendía revistas y hacía los productos más comerciales entre la juventud americana de la época. Como se ha dicho antes, luego vendría la censura y posterior caída de los profesionales del medio.
En su texto, Jesús Palacios habla también del mundo del cómic, narrando la ascensión y cierre, en una historia paralela a la del pulp, de la célebre EC Cómics. Este episodio oscuro de la cultura popular americana fue lo que llevó a la auto-censura, el cómics Code, dentro del mundo de la historieta, heredero de la tradición y estilo creados por las revistas pulp. Palacios nos lo explica de manera amplia, trazando similitudes entre literatura, cine y tebeos en un recorrido cargado de erudición por las obras de entretenimiento del siglo XX, sobretodo las creadas en Estados Unidos. El pulp forma parte del contexto histórico que vio en el otro lado del charco el nacimiento del jazz como música de masas o la irrupción de la novela policíaca americana, muy deudora de los autores que aparecen en Los hombres topo quieren tus ojos.
Lectura muy gustosa y todo un lujo de edición para los seguidores de la literatura pulp. Valdemar es probablemente la editorial número 1 en la publicación de literatura fantástica dentro del mercado español. Su catálogo es impresionante y el cuidado de sus ediciones marca una diferencia con el resto. Ejemplo de esto son sus recientes publicaciones de Drácula o la narrativa completa de Lovecraft. Los hombres topo quieren tus ojos representa diversión en estado puro, evasión y disfrute, algo no exento de morbosidad, teniendo en cuenta lo truculento de alguno de estos relatos.

Miguel A. Garrido.

AEEyB - Hachazo#8 NAMOR: EN LAS PROFUNDIDADES
Título: Namor: en las profundidades.
Autores: Peter Milligan / Esad Ribic.
Edita: Panini, 2.009.

El personaje Namor pasa por ser uno de los primeros héroes de la historia de Marvel, cuando esta se llamaba aún Timely. Junto a la primera Antorcha Humana (el androide, no el miembro de los Cuatro Fantásticos) protagonizó el origen de lo que posteriormente sería una enorme estructura creativa, que en la actualidad abarca cómics, películas, televisión, etc.
Pero El Hombre Submarino no ha sido nunca uno de los preferidos de la afición a los cómics, motivo por el cual sus series nunca consiguieron un éxito masivo y se han visto en los quioscos de manera irregular. No obstante, el personaje ha evolucionado a lo largo de los años y de aquel primer Namor solo queda su esencia en la actualidad.
Si traemos a la página de la Asociación la última publicación que hemos visto en España de El Hombre Submarino es porque esta se aleja totalmente del viejo género de los superheroes y se adentra en el del terror. Podemos decir que los autores nos presentan un thriller psicológico que entronca con la tradición de la mejor literatura popular, situando la acción precisamente en los años dorados del pulp.
También, la historia nos recuerda mucho a la mítica película de Alien, ya que habla de los miedos despertados entre la tripulación de un viaje de exploración, a raíz de la presencia constante de un peligro personificado en un ser que no se llega a ver prácticamente nunca, pero que quizás por esto resulta más amenazador a sus presumibles víctimas.
Si en el caso de Alien el peligro venía de un monstruoso extraterrestre, aquí procede del propio Namor, representando de manera distinta a como lo habíamos visto siempre. Nos parece más un dios que no un hombre, siendo su aspecto totalmente atlante, sin rastros de la herencia humana que tradicionalmente habían usado los dibujantes para sus cómics.
El resultado es una obra espléndida, que gustará a los aficionados al buen tebeo en general, aunque tiene muy poco de cómic Marvel, tal como lo podemos entender. La principal diferencia se puede encontrar en el dibujo, una auténtica joya más cercana a la pintura que no a las ilustraciones clásicas de las historietas.
Peter Milligan hace un guión sólido, de pura novela de suspense. Un ritmo vibrante y una caracterización de los personajes sin fisuras nos dejan claro el gran autor que es. Perteneciente a esa generación de guionistas británicos que dieron el salto al cómic americano -Grant Morrison, es otro de ellos-, revolucionando el medio por sus historias surrealistas u otras de mayor hondura y realismo, Milligan consigue una obra madura, mucho más cercana al estilo del tebeo europeo que no del de los USA.
Pero quizás lo más llamativo de este tomo sea la aportación del dibujante Esad Ribic. Si ya deslumbró a crítica y aficionados por su trabajo en la novela gráfica Loki, ahora nos presenta una versión de Namor como nunca se había visto antes. El heroe que incluso llegó a formar parte de Los Vengadores se convierte aquí en una deidad marina, en un monstruo temible para cualquier navegante. Y el estilo realista, casi fotográfico, del dibujante contribuye totalmente a ello.
Namor: en las profundidades va a gustar no solo a los fans de los cómics del Hombre Submarino, sino a todos los lectores del tebeo de calidad. De hecho, precisamente los seguidores de toda la vida de Namor se sentirán extraños ante una historia en que la presencia del personaje es mínima, ya que aparece en apenas unas pocas viñetas. Es más una presencia simbólica que no física la que se respira en toda la narración.
Así, este tomo hará las delicias de los que gustan del género horror y del suspense. Milligan nos devuelve a una de sus aventuras más recordadas, Noche Oscura Ciudad Oscura, una historia que realizó para los cómics de Batman hace años, en que alejaba igual que aquí el mundo de los superheroes de su rutina, sumergiendo la atmósfera en el terror. Pero, como hemos dicho antes, lo que causará la mayor impresión en el lector desde la primera página es el dibujo de Esad Ribic, una auténtica maravilla en cada viñeta. Muy recomendable este tebeo, uno de los mejores que se han visto en mucho tiempo dentro del cómic-book.

Miguel A. Garrido

AEEyB - Hachazo#8 SOMBRAS DE MIRAHAN
Título: Sombras de Mirahan
Autores: Jay Fotos, Joshua Ortega, Nat Jones
Editorial: Planeta de Agostini

Resulta absolutamente innecesario preguntar, a cualquier aficionado al género de la Espada y Brujería, por quién es el maestro indiscutible en la faceta de la ilustración. Podemos discutir quién tiene un estilo propio, o quienes son unos buenos imitadores, pero todos tenemos bien claro que el maestro es Frank Frazetta.
Debido a problemas de salud, ya hace mucho que el maestro no nos regala con nuevas obras maestras, y ahora nos llega a las manos una obra con viene con su nombre sobre la cubierta: Frank Frazetta - Death Dealer.
Death Dealer es una de las ilustraciones más significativas del genio, data del año 1.973 y, dado el éxito de la misma, fue reproducida en diversas actitudes del protagonista en otras cinco versiones más. Es, probablemente, uno de los iconos de guerra y destrucción que cualquiera de nosotros podemos tener en la mente.
Pues bien, esta obra no es de Frazetta. Que nadie caiga en el error de suponer que el nombre del famoso dibujante y de su célebre obra, junto con una reproducción de la misma en la portada, quiere decir que estemos ante un cómic dibujado por él. Mucho más pequeño, al pie de la portada, descubrimos el auténtico título: "Sombras de Mirahan". Entonces... ¿qué es esto?
En un mundo regido por extrañas y poderosas fuerzas, los humanos son unos seres insignificantes que sueñan apenas con la grandeza de sus fortalezas y el vigor de sus brazos. Pero, cuando seres superiores a los hombres cambian el precario equilibrio, las tropas humanas se ven desbordadas por seres de ultratumba, con el único propósito de exterminar toda forma de vida.
Asaltado por estas criaturas tenebrosas, Haden es asesinado por las hordas que aterrorizan la tierra, ante la mirada de su amada. No parece haber esperanza para los hombres, pero la misma naturaleza cambia la esencia del caido en un ser imbatible y carente de piedad y emociones: Death Dealer. Recibido primero con entusiasmo por las hordas malvadas, su alegría se transforma en estupefacción cuando comprueban que el misterioso guerrero carga contra ellas.
Pero en realidad, carece de importancia: hay rivales suficientes para los humanos y para Death Dealer. A fin de cuentas, la batalla no es únicamente por la aniquilación de la humanidad, sino por el nacimento y predominio del señor de las horas malvadas: Mirahan, el último rival de Death Dealer.
Para juzgar con justicia este cómic, hay que olvidarse en primer lugar de Frazetta, ya que su única contribución al mismo ha sido realizar en su día las ilustraciones que dan pie al protagonista del tomo. El título que vemos en portada "Frank Frazetta: Death Dealer" es tremendamente engañoso, y junto con la ilustración auténtica en la misma puede llevar a equívoco al lector poco familiarizado con estas lides. De hecho, huele a que ésa es la intención al maquetarlo de esta manera. Buen dibujo, guión un tanto plano (están los que mueren para dar dramatismo al relato y los que siguen al jinete oscuro intentando averiguar quién es, y no hay más historia) pero bien llevado, y nada de Frazetta.
Algo más lucida es la galería de ilustraciones que cierra el tomo, sobre todo los bocetos en los que se trabajó para ultimar las que conforman la historia. Realmente el dibujo es bueno, y quizá con un color un poco más discreto hubiera lucido más aún.
Para terminar, comentar que tenemos en nuestras manos un buen cómic, indudablemente de Espada y Brujería, algo caro como todos los que se publican en tapa dura, y sin lugar a dudas el primero de una colección dedicada al maestro... en los que no hay, por mucho empeño que se ponga, el savoir faire de Frazetta.

Alfonso Abad

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Aurora Bitzine revista de fantasía y ciencia ficción a 1 de junio del 2010